Decenas de trabajadores de la empresa FATE se movilizaron este jueves frente a la Legislatura bonaerense en busca de una salida política al conflicto que mantiene en vilo a cientos de familias. El reclamo central apunta a la sanción de una ley de ocupación temporaria de la unidad productiva, una medida que permitiría a los empleados retomar las tareas bajo tutela provincial ante el cese de operaciones anunciado por la firma hace un mes. La protesta coincidió con la prórroga de 15 días de conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo bonaerense.
Reunión clave con diputados
Durante la jornada, una delegación de operarios fue recibida por distintos bloques de diputados provinciales para exponer la gravedad de la situación y el impacto social del cierre en la zona norte del conurbano. Los trabajadores sostienen que la planta es viable y que el pedido de ocupación es la única herramienta legal inmediata para frenar los despidos masivos y garantizar la continuidad de la producción de neumáticos, un insumo crítico para el transporte y la logística nacional.
Conciliación obligatoria y plazos críticos
El conflicto entró en una fase de definiciones tras la extensión del período de negociación impuesta por la cartera laboral que dirige Walter Correa. Si bien la conciliación obliga a las partes a retrotraer las medidas de fuerza y los despidos por dos semanas, los delegados gremiales advirtieron que no hay avances significativos en la mesa de diálogo con la patronal. Por ello, apuestan a que la presión legislativa genere un marco de protección estatal antes de que venza el plazo legal y se hagan efectivos los ceses de actividades.
Impacto en la industria provincial
El caso de FATE se suma a una serie de cierres y suspensiones que afectan al sector manufacturero de la Provincia de Buenos Aires en 2026. Según los referentes del sector, la caída del consumo interno y el aumento de los costos fijos han empujado a la industria del caucho a una situación de asfixia. La resolución de este conflicto es seguida de cerca por otros gremios industriales de la región, que ven en la posible ley de ocupación un precedente clave para enfrentar futuras crisis fabriles.

