La provincia de Buenos Aires se sumó activamente a las tareas de combate contra los incendios forestales que azotan la región patagónica. Atendiendo a una solicitud de la Agencia Federal de Emergencias (AFE) bajo el marco del Sistema Federal de Manejo del Fuego, el Ministerio de Seguridad bonaerense movilizó un contingente especializado para colaborar en la extinción de los focos que permanecen fuera de control en la provincia de Chubut.
El operativo, dispuesto por el gobernador Axel Kicillof, incluye el desplazamiento de 40 combatientes certificados de la Dirección Provincial de Defensa Civil. El equipo está integrado por especialistas en diversas áreas críticas, como motosierristas, motobombistas y personal táctico, entrenados específicamente para operar en terrenos de alta complejidad y bajo condiciones de comportamiento extremo del fuego.
Tecnología y equipamiento para terrenos hostiles
Dada la difícil topografía de las zonas afectadas, la provincia envió una flota de 17 vehículos adaptados para emergencias forestales, diseñada para penetrar en áreas donde la logística convencional resulta insuficiente. El equipamiento pesado incluye:
- Camión Autobomba 4x4 URO: Una unidad de gran capacidad para penetración profunda en bosques y terrenos hostiles.
- Vehículos UTV con kit forestal: Unidades ágiles para acceder a las denominadas "zonas rojas" de difícil llegada.
- Unidades de logística: 14 camionetas (4x2 y 4x4) destinadas al transporte rápido de personal y suministros.
Objetivos prioritarios: Puerto Patriada y Laguna Villarino
El contingente bonaerense tiene como misión principal intervenir en el incendio de Puerto Patriada y en el sector de Laguna Villarino. En estas áreas, los brigadistas enfrentan condiciones meteorológicas adversas y un fuego que ha demostrado un avance voraz sobre el bosque nativo.
Desde el Gobierno bonaerense calificaron la intervención como una muestra de solidaridad federal y profesionalismo frente a la crisis climática que afecta al sur del país. Se espera que el equipo permanezca en la zona hasta que las condiciones de seguridad permitan el repliegue o el control definitivo de las llamas en los sectores asignados.

