ARGENTINA-MUNDO
Montevideo: León XIV pidió que la autoridad esté al servicio del bien común y destacó la tradición democrática de Uruguay
En su primer discurso ante unas 30 mil personas en la Plaza de la Independencia, el Sumo Pontífice evocó la figura de José Artigas para reflexionar sobre el poder, la dignidad humana y el cuidado de los sectores más vulnerables.
El papa León XIV dio su primer discurso en el acto de bienvenida en la Plaza de la Independencia de Montevideo. (Vatican Media)
Durante la ceremonia oficial de bienvenida celebrada en la Plaza de la Independencia de Montevideo ante más de 30 mil fieles, el papa León XIV pronunció su primer discurso en suelo latinoamericano. Ante la presencia del presidente Yamandú Orsi, funcionarios, expresidentes y el cuerpo diplomático, el Pontífice estructuró su mensaje tomando como eje histórico el monumento a José Artigas y el episodio de *La Redota*.
Evocando las célebres palabras del prócer uruguayo —“Mi autoridad emana de vosotros y ella cesa por vuestra presencia soberana”—, el Santo Padre subrayó que el ejercicio del poder público debe subordinarse estrictamente al bienestar general. “La autoridad pública debe permanecer siempre al servicio del bien común”, enfatizó, añadiendo que esta responsabilidad incluye preservar el medio ambiente y los recursos naturales para las futuras generaciones, ponderando los avances de Uruguay en materia de energías renovables.

En otro tramo de su alocución, el Papa analizó los relieves del monumento montevideano para interpelar a la sociedad sobre la protección de los sectores más frágiles. Al referirse a la figura de una madre con su hijo, sostuvo que “quien todavía no ha nacido pertenece ya a la familia humana y al futuro de su pueblo”, reclamando una protección prioritaria para la infancia y la vida que comienza.
Asimismo, al abordar la situación de los ancianos y de quienes atraviesan enfermedades o discapacidades, León XIV compartió su propia experiencia reciente con las limitaciones físicas tras su operación pulmonar. Desde esa vivencia, reclamó que los Estados garanticen un acceso equitativo a la salud pública: “La salud debe ser un derecho para todos”, recalcó.

Hacia el final de su mensaje, el Papa valoró la convivencia pacífica y plural que caracteriza al pueblo uruguayo, instando a las instituciones a garantizar un espacio de libertad y respeto mutuo tanto para creyentes como para no creyentes. Tras encomendar su gira a la Virgen de los Treinta y Tres, el Sumo Pontífice continuará las actividades oficiales de su primera etapa en territorio uruguayo.
Evocando las célebres palabras del prócer uruguayo —“Mi autoridad emana de vosotros y ella cesa por vuestra presencia soberana”—, el Santo Padre subrayó que el ejercicio del poder público debe subordinarse estrictamente al bienestar general. “La autoridad pública debe permanecer siempre al servicio del bien común”, enfatizó, añadiendo que esta responsabilidad incluye preservar el medio ambiente y los recursos naturales para las futuras generaciones, ponderando los avances de Uruguay en materia de energías renovables.
Dignidad humana, defensa de la vida y el acceso a la salud
El papa León XIV junto al presidente Yamandú Orsi en el acto de bienvenida en la Plaza de la Independencia de Montevideo. (Vatican Media)
En otro tramo de su alocución, el Papa analizó los relieves del monumento montevideano para interpelar a la sociedad sobre la protección de los sectores más frágiles. Al referirse a la figura de una madre con su hijo, sostuvo que “quien todavía no ha nacido pertenece ya a la familia humana y al futuro de su pueblo”, reclamando una protección prioritaria para la infancia y la vida que comienza.
Asimismo, al abordar la situación de los ancianos y de quienes atraviesan enfermedades o discapacidades, León XIV compartió su propia experiencia reciente con las limitaciones físicas tras su operación pulmonar. Desde esa vivencia, reclamó que los Estados garanticen un acceso equitativo a la salud pública: “La salud debe ser un derecho para todos”, recalcó.
El papa León XIV junto al presidente de la República Oriental del Uruguay, Yamandú Orsi, en la ceremonia oficial de bienvenida en la Plaza de la Independencia de Montevideo. (Vatican Media)
Hacia el final de su mensaje, el Papa valoró la convivencia pacífica y plural que caracteriza al pueblo uruguayo, instando a las instituciones a garantizar un espacio de libertad y respeto mutuo tanto para creyentes como para no creyentes. Tras encomendar su gira a la Virgen de los Treinta y Tres, el Sumo Pontífice continuará las actividades oficiales de su primera etapa en territorio uruguayo.

