Las plantas pymes productoras de biodiésel radicadas en el interior bonaerense, La Pampa, Entre Ríos y San Luis presentaron una contrapropuesta técnica al proyecto de ley de biocombustibles promovido por Patricia Bullrich en el Congreso. La iniciativa oficial, que cuenta con media sanción del Senado y se debate en comisiones de la Cámara de Diputados, propone elevar el corte de biodiésel al 10%, pero reduce progresivamente la cuota garantizada a las pymes desde el 7,5% actual a un 4% en 2031, hasta eliminar la participación pyme de manera definitiva en 2036.
Alerta por el cierre de 25 plantas y destrucción de empleo
Desde la Cámara de Empresas Pymes Regionales Elaboradoras de Biocombustibles (CEPREB), su titular Federico Martelli sostuvo que la medida promueve la concentración del mercado interno en seis grandes empresas aceiteras ligadas a las terminales portuarias del Gran Rosario. Según el relevamiento de la entidad, la aplicación del esquema propuesto provocaría:
- Cierre inminente: la paralización de 14 de las 25 plantas regionales del país por no poder competir con los costos de flete marítimo.
- Impacto en la provincia de Buenos Aires: un riesgo directo sobre más de 4.500 puestos de trabajo en los distritos de Junín, Ramallo, Daireaux, Bahía Blanca, Pilar y Saladillo.
- Perjuicio a la cadena de valor: el freno a las compras de materia prima a más de 400 empresas extrusoras de soja repartidas en el interior productivo.
La propuesta alternativa de las pymes
Frente a este escenario, la cámara empresarial solicitó a los legisladores modificar el articulado estableciendo un corte obligatorio del 15% (o un punto intermedio del 12,5%) dividido en segmentos blindados que mantengan los volúmenes operativos de las pymes regionales durante la vigencia de la ley. Asimismo, demandaron una transición ordenada para el capítulo de grupos económicos, evitando la transferencia del mercado interno a instalaciones exportadoras con capacidad ociosa.

