A través de la Resolución 1447/2026 publicada en el Boletín Oficial, el Ministerio de Salud de la Nación, conducido por Mario Lugones, oficializó una drástica modificación en la provisión centralizada de remedios esenciales para los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) de todo el país. La medida deroga el vademécum que regía desde 2021 y reduce la nómina de referencia del histórico programa Remediar a solo seis principios activos dedicados exclusivamente a la prevención y tratamiento de afecciones cardiovasculares, la hipertensión arterial y el colesterol.
Principios activos que se mantienen y los tratamientos excluidos
El nuevo listado nacional de insumos gratuitos quedó restringido únicamente al ácido acetilsalicílico, atorvastatina, candesartán, hidroclorotiazida, ramipril y rosuvastatina, enmarcados dentro del Plan Nacional de Salud Vascular 2026-2030. Por el contrario, la provisión nacional interrumpe la entrega de insumos clave para el primer nivel de atención como la metformina (diabetes), amoxicilina (antibiótico), salbutamol (afecciones respiratorias), levotiroxina (tiroides), loratadina (alergias), fluconazol (antifúngico) y la totalidad de los anticonceptivos orales e inyectables.
Transferencia de la carga presupuestaria a las provincias y fuertes críticas
Según lo normado, los estados provinciales y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires deberán apelar a sus propios recursos económicos y sistemas de compra para garantizar el abastecimiento de los tratamientos excluidos. La medida generó duras repercusiones en el arco político y sanitario; el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, tildó la decisión de "un brutal ajuste que impacta directamente en la gente", mientras que el diputado nacional y exministro Pablo Yedlin advirtió sobre "la muerte del programa Remediar" y las graves consecuencias que generará la falta de cobertura nacional en plena crisis de financiamiento de las provincias.

