De acuerdo con los últimos registros publicados por la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), el total neto de empresas registradas activas en la Argentina cayó en julio a 480.057 firmas, tras registrar la pérdida neta de 948 empleadores en un solo mes. Con esta cifra, la tendencia al achicamiento del entramado productivo alcanzó los dieciocho meses consecutivos de contracción, acumulando una baja de 15.475 empresas en el último año y sumando un retroceso de 32.290 unidades desde el inicio de la actual gestión nacional, un ritmo de caída que supera los indicadores registrados durante la pandemia de Covid-19.
Esta reducción en el universo de firmas privadas y públicas impacta de lleno en el mercado de trabajo formal, donde las estadísticas del SIPA y la Encuesta de Indicadores Laborales confirman una pérdida de 121.000 puestos registrados en el sector privado respecto de 2025. El deterioro de las variables laborales y empresariales acompaña la dinámica negativa de la actividad económica en su conjunto, motivando a que entidades internacionales como el Banco Mundial y los analistas del REM del Banco Central recortaran a la baja sus proyecciones de crecimiento del PBI para el cierre de 2026.

