Al evaluar los estados contables correspondientes al último ejercicio financiero, la Auditoría General de la Nación (AGN) aprobó formalmente el balance del Banco Central de la República Argentina (BCRA), aunque emitió una severa observación al detectar pérdidas sin precedentes por 1.023 millones de dólares vinculadas al manejo de las reservas de oro. Según detalló el titular del organismo, Juan Manuel Olmos, la autoridad monetaria utilizó parte de los activos físicos de oro como respaldo para contratos de derivados financieros orientados a cubrirse ante las fluctuaciones del precio internacional, apostando por una trayectoria de mercado que finalmente no se materializó.
El informe oficial detalló que el rojo financiero estuvo compuesto por aproximadamente 960 millones de dólares en resultados negativos de operaciones y otros 62,8 millones en concepto de pago de primas de opciones, los cuales fueron cancelados en su totalidad mediante la utilización de divisas del propio organismo. Si bien la tenencia física de oro experimentó una ganancia patrimonial impulsada por la revalorización global del metal, la estrategia de cobertura implementada bajo la administración de Santiago Bausili derivó en un perjuicio económico inédito para las cuentas públicas, en paralelo a las investigaciones en curso sobre el destino del oro físico trasladado al exterior.

