En el tramo final del juicio oral que investiga las responsabilidades detrás del fallecimiento de Diego Armando Maradona ocurrido el 25 de noviembre de 2020, los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren expusieron sus alegatos ante el Tribunal Oral en lo Criminal N° 7 de San Isidro, solicitando una pena de 12 años de prisión e inhabilitación especial para el neurocirujano Leopoldo Luque. Para los representantes del Ministerio Público, el médico principal del ídolo incurrió en el delito de homicidio simple con dolo eventual, al sostener que tanto él como parte del entorno sanitario ignoraron deliberadamente el crítico estado de salud del paciente y estructuraron una internación domiciliaria absolutamente precaria.
El extenso requerimiento fiscal también contempló graves cargos para otros profesionales vinculados a la asistencia médica del excapitán de la Selección. En esa línea, exigieron 10 años de cárcel para la coordinadora médica Nancy Forlini y 8 años para la psiquiatra Agustina Cosachov, ambas también bajo la calificación de homicidio simple con dolo eventual. En tanto, para el psicólogo Carlos Díaz, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón, las solicitudes oscilaron entre los cuatro y cinco años de prisión bajo la figura penal de homicidio culposo, mientras que se solicitó la absolución del médico clínico Pedro Di Spagna al considerar que intentó cumplir profesionalmente con su labor y se le impidió asistir al paciente.

