La drástica medida operativa responde a la necesidad de ejecutar trabajos complejos y simultáneos de modernización, entre los que destaca la renovación integral de la histórica mesa de mando de Haedo, un centro neurálgico con más de 40 años de antigüedad que opera cuatro vías y la interconexión con las líneas San Martín y Roca. A estas tareas de señalamiento y vías se suman intervenciones complementarias en el reemplazo de aparatos en Caballito y el tendido entre Liniers y Villa Luro, exigiendo una ventana extendida de cuatro días para garantizar las pruebas operativas y la seguridad operacional de los pasajeros.
En simultáneo, los usuarios del corredor Retiro-Rosario de la línea Mitre tampoco podrán utilizar el servicio de larga distancia desde el viernes 9 hasta el lunes 12 inclusive, interrumpiendo el tránsito ferroviario en ambos sentidos y afectando de manera directa a las paradas intermedias de San Nicolás, Ramallo, San Pedro, Baradero, Lima, Zárate y Campana. Esta restricción responde a obras técnicas programadas en la zona de Empalme Coghlan, un punto neurálgico de circulación ubicado en el kilómetro 10,3 de la traza porteña que converge con las formaciones hacia el norte del país. Desde la operadora estatal advirtieron que la paralización de ambas líneas coincide con el pico de movilidad turística del fin de semana largo de octubre, previendo el restablecimiento de los cronogramas habituales para el miércoles 14, siempre y cuando las condiciones climáticas sean favorables.

