La confirmación oficial del cronograma de feriados por la visita histórica del papa León XIV a la Argentina generó definiciones y debates en torno al movimiento de fieles y la organización institucional.
El esquema oficial de feriados
- Feriado Nacional: El Gobierno de Javier Milei dispuso que el lunes 9 de noviembre sea feriado nacional en todo el paÃs, tras una reunión multisectorial encabezada por la secretaria de Presidencia, Karina Milei, y la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, junto con referentes de la Conferencia Episcopal Argentina.
- Jurisdicciones especÃficas: Los dÃas martes y miércoles las medidas se aplicarán de forma sectorizada. El miércoles 11, en particular, será feriado en la localidad de Luján, donde el PontÃfice oficiará una masiva misa frente a la BasÃlica ante una convocatoria estimada de hasta dos millones de personas, antes de su partida hacia el Aeropuerto Internacional de Ezeiza.
La postura de la Provincia de Buenos Aires
Dado que la potestad de decretar feriados nacionales recae exclusivamente en la administración central, la gestión de Axel Kicillof analiza alternativas operativas para el miércoles 11:
- Asueto administrativo: Una de las opciones en estudio por parte de la Provincia es implementar un asueto administrativo para los trabajadores estatales y el sector educativo, lo cual no afectarÃa de manera obligatoria al sector privado ni a los servicios esenciales.
- Solicitud a Nación: Desde los ministerios de Seguridad provincial y de la Ciudad de Buenos Aires señalaron que se evalúa elevar un pedido formal para contemplar feriados especÃficos en los distritos involucrados en el traslado del Papa.
Coordinación polÃtica y tensiones eclesiales
El anuncio se dio en paralelo a las declaraciones de Karina Milei, quien destacó que "el Papa es para todos los argentinos" y ponderó la articulación conjunta de las fuerzas polÃticas para el operativo. Sin embargo, las rispideces polÃticas no tardaron en manifestarse: desde la Conferencia Episcopal Argentina, el arzobispo Jorge GarcÃa Cuerva reconoció que existen profundas diferencias con la gestión libertaria, advirtiendo al mismo tiempo que "poner al Papa León de uno u otro lado de la grieta serÃa un error".

