La economía argentina registró una contracción del 0,6% durante el segundo trimestre de 2026 en la comparación desestacionalizada frente a los primeros tres meses del año, según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El freno de la actividad estuvo marcado por un fuerte retroceso en los componentes de la demanda interna y el estancamiento de la inversión.
No obstante, al realizar la medición frente al mismo período de 2025, el PBI mostró un crecimiento interanual del 2%, acumulando una expansión del 2,2% en el primer semestre del año.
Comportamiento de la demanda agregada y sectores productivos
El informe oficial detalla el desempeño heterogéneo de los distintos componentes macroeconómicos y ramas de actividad:
- Demanda interna y consumo: el consumo privado cayó un 2,4% trimestral (avanzando apenas un 0,4% interanual), mientras que el consumo público retrocedió un 2,3% respecto del período previo y un 4,1% en la comparación interanual.
- Inversión: la formación bruta de capital fijo acumuló cuatro trimestres consecutivos de caída, desplomándose un 11,1% interanual —con fuertes bajas en maquinaria y equipo (-15,2%) y equipo de transporte (-22,1%)—.
- Sector externo: las exportaciones se consolidaron como el principal motor al crecer un 2,5% trimestral y un 13,7% interanual, mientras que las importaciones disminuyeron un 3,5%.
- Desempeño sectorial: la industria manufacturera cayó un 2,1% interanual y la administración pública un 1,4%, mientras que se destacaron las subas en pesca (+44,7%), minería e hidrocarburos (+16,4%) y el agro (+6,9%).
Desde el Ministerio de Economía, Luis Caputo destacó la vigencia de la tendencia-ciclo —que marcó un nuevo máximo histórico con un avance del 0,8% trimestral— y ratificó las proyecciones oficiales contempladas en el Presupuesto 2027, que estiman un crecimiento del PBI del 3% para el cierre de 2026 y del 4% para el próximo año electoral, impulsado por un rebote de la inversión.

