La industria textil atraviesa una situación crÃtica marcada por la paralización de casi siete de cada diez máquinas en todo el paÃs, el cierre de más de un millar de PyMEs y la destrucción de cerca de 30.000 puestos de trabajo formales en los últimos dos años y medio, según advirtió la directora de la Fundación Pro Tejer, Priscila Makari.
En declaraciones radiales, la referente sectorial señaló que el mercado interno registra niveles de consumo casi nulos —afectando tanto a la producción nacional como a los productos importados— y apuntó contra la apertura comercial desregulada y la competencia de plataformas extranjeras.
Impacto regional y principales ejes de la crisis
El diagnóstico trazado por la entidad empresaria y su reflejo en la costa atlántica comprenden los siguientes aspectos:
- El caso de Mar del Plata: la tradicional avenida Juan B. Justo, históricamente conocida como la "Avenida del Pulóver", exhibe una masiva baja de persianas, locales cerrados y reconversión hacia la venta online debido a una competencia que catalogaron como desigual, donde más del 70% del mercado actual es de origen importado.
- Ingreso de ropa usada: la directora de Pro Tejer denunció la importación de fardos de ropa usada provenientes del desierto de Atacama (Chile) que ingresan por la aduana de Jujuy, advirtiendo sobre el riesgo de que el paÃs se convierta en un "basurero textil" con prendas deterioradas.
- Falta de expectativas y macroeconomÃa: desde la fundación advirtieron que la reactivación se concentra exclusivamente en sectores primarios como la minerÃa, la energÃa y el agro, los cuales no logran traccionar la mano de obra intensiva ni revertir el cierre definitivo de fábricas manufactureras.

