Las ventas en los supermercados de la provincia de Buenos Aires sufrieron una contracción interanual del 7,3% en junio, consolidando un declive acumulado del 13,4% en comparación con los niveles de 2023. De acuerdo con los indicadores relevados por el Gobierno provincial, el deterioro de los ingresos y el ajuste en el gasto de los hogares impactó negativamente en la totalidad de los rubros comercializados en las grandes superficies.
El ministro de EconomÃa bonaerense, Pablo López, advirtió sobre la gravedad del cuadro de consumo y señaló que las familias recurren al endeudamiento para intentar cubrir sus necesidades básicas, sufriendo además niveles récord de mora.
Comportamiento por rubros y brecha territorial
Los aspectos salientes del informe sobre la actividad comercial en el territorio bonaerense comprenden:
- Sectores más afectados: la mayor caÃda interanual se registró en indumentaria, calzado y textiles (-24,8%), seguido por artÃculos de limpieza y perfumerÃa (-13,5%), verdulerÃa y fruterÃa (-7,9%), panaderÃa (-7,4%) y almacén (-6,9%). Las bebidas y carnes marcaron una baja del -4,3%.
- Disparidad entre el Gran Buenos Aires y el interior: la recesión golpeó con mayor dureza a los 24 partidos del conurbano bonaerense debido a la paralización de la industria local y la construcción, mientras que en los distritos del interior la actividad comercial mostró una mayor resistencia relativa.
- Efecto acumulado e impacto general: tomando como base el Ãndice 100 de 2023, la actividad comercial supermercada cayó a 81,8 puntos en junio, replicando una dinámica de retracción que también se extiende a autoservicios mayoristas, centros de compras y venta de electrodomésticos.

