4/9/2026 | 12:03         
ARGENTINA-MUNDO
El Gobierno de Kicillof cruzó a Milei por Malvinas: "Fan de Thatcher" y "oportunista"
El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco —con el respaldo explicito de Axel Kicillof—, calificó al Presidente como "oportunista" por tardar 267 días en aplicar sanciones legales contra el desarrollo hidrocarburífero offshore Sea Lion.
El Gobierno de Kicillof cruzó a Milei por Malvinas: "Fan de Thatcher" y "oportunista"

Tras los anuncios realizados en cadena nacional por el presidente Javier Milei respecto a la soberanía del Atlántico Sur, el gobierno de la provincia de Buenos Aires lanzó duras críticas a la gestión nacional. A través de un pronunciamiento del ministro de Gobierno, Carlos Bianco, respaldado por el gobernador Axel Kicillof, la administración bonaerense tildó al mandatario de "fan de Thatcher" y denunció una inacción de casi nueve meses ante el avance de las petroleras en la zona disputada.

El cuestionamiento central radico en la demora desde que las empresas Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration formalizaron la decisión final de inversión para el yacimiento Sea Lion.

Ejes del reclamo de la Provincia de Buenos Aires

Los puntos principales expuestos por la gobernación bonaerense se estructuran en los siguientes aspectos:

  • La controversia de los 267 días: la provincia sostiene que desde el anuncio oficial de inversión de Navitas y Rockhopper el 10 de diciembre de 2025, el proyecto avanzó con financiamiento, obras y la preparación del buque procesador sin que la Casa Rosada activara las sanciones contempladas en la Ley 26.659.
  • Incoherencia ideológica y diplomática: Bianco y Kicillof remarcaron la contradicción de adoptar un discurso soberanista tras haber expresado públicamente admiración por la ex primera ministra británica Margaret Thatcher y mantener una política exterior alineada con los intereses de Israel y el Reino Unido.
  • Propuesta geopolítica a futuro: el planteo bonaerense promueve una estrategia integral para modificar la política nacional respecto al Atlántico Sur de cara a diciembre de 2027, con el objetivo de elevar los costos materiales y políticos de la ocupación, romper el statu quo y desarticular la red comercial británica en las islas.