Tras los anuncios realizados por el presidente Javier Milei sobre la aplicación de sanciones a empresas petroleras sin autorización en el Atlántico Sur, el foco quedó puesto en el desarrollo del proyecto offshore Sea Lion. Ubicado a 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas, el yacimiento posee reservas estimadas en más de 500 millones de barriles de petróleo recuperables, con un potencial total en la Cuenca Norte de hasta 1.000 millones de barriles.
El plan de producción contempla una inversión inicial de USD 1.800 millones y un desembolso global que superará los USD 3.900 millones a lo largo de un ciclo operativo de 30 a 35 años, previendo la extracción del primer barril para marzo de 2028.
Tecnología de extracción y composición del consorcio
El esquema técnico de operaciones y la estructura societaria del emprendimiento abarcan los siguientes aspectos claves:
- Operación 100% offshore: debido a las condiciones climáticas y la falta de infraestructura en tierra, la extracción se procesará mediante un buque flotante de producción, almacenamiento y descarga (FPSO), el cual transferirá el crudo a buques tanque para su venta internacional.
- Navitas Petroleum (65%): es una sociedad de inversión de origen israelí que cotiza en la Bolsa de Tel Aviv, liderada por Gideon Tadmor. La firma asumió el rol de operador principal en 2022 y aporta el financiamiento mayoritario para la reactivación del yacimiento.
- Rockhopper Exploration (35%): es una petrolera británica independiente que cotiza en la Bolsa de Londres y descubrió el yacimiento comercial en 2010. Tras años de parálisis por la presión diplomática argentina y la volatilidad del crudo, cedió el control operativo a Navitas a cambio de esquemas de crédito para el desarrollo del área.

