El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, responsabilizó directamente al presidente Javier Milei por el impacto que podría generar el fenómeno climático del "Súper Niño" en la Provincia de Buenos Aires. Durante la presentación del Plan de Gestión del Riesgo en el Salón Blanco de la Gobernación, Kicillof exigió la restitución inmediata de los recursos destinados a la prevención y mitigación de inundaciones, advirtiendo que la falta de asistencia financiera nacional compromete seriamente la capacidad de respuesta ante lluvias extraordinarias previstas entre septiembre y noviembre.
En su exposición, el mandatario provincial denunció que el Gobierno nacional no transfirió un total de $293.000 millones provenientes del Fondo Hídrico de Infraestructura —fideicomiso financiado por el impuesto a los combustibles—, sumado a la retención de $2,1 billones correspondientes a los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) destinados al auxilio de emergencias.
Puntos centrales del reclamo y estado de las obras
Kicillof enfatizó la necesidad de una infraestructura nacional unificada para enfrentar eventos climáticos extremos y criticó la postura del Ejecutivo central respecto al cambio climático:
- Paralización de infraestructura hídrica: remarcó el freno en las tareas de canalización del Plan Maestro del Río Salado —específicamente 33 kilómetros del Tramo IV cerca de Roque Pérez—, advirtiendo que la inacción del Gobierno nacional generará severas complicaciones ante la crecida de los cauces.
- Ausencia de financiamiento para emergencias: sostuvo que la provincia ha absorbido inversiones multimillonarias para cubrir el déficit de la administración central, remarcando que "el país no está preparado para que el Gobierno nacional no exista" ante crisis hídricas.
- Proyección del "Súper Niño": la intensificación del evento climático se manifestará con mayor fuerza durante el trimestre de primavera, con precipitaciones que superarían ampliamente los promedios históricos en toda la Región Pampeana.

