El Gobierno nacional anticipó que no acompañará las iniciativas legislativas impulsadas por bloques de la oposición en el Congreso para aliviar la situación financiera de las familias endeudadas. El vocero presidencial, Adrián Ravier, dejó en claro la posición del Poder Ejecutivo al remarcar que cualquier intervención del Estado financiada con recursos de los contribuyentes significaría capitalizar a las entidades financieras a costa del esfuerzo público.
Durante la habitual conferencia de prensa en Casa Rosada, el funcionario reconoció la existencia de morosos en una situación delicada tras la toma de créditos con tasas elevadas, pero enfatizó que la evaluación del riesgo crediticio corresponde al sector privado. En ese sentido, calificó de contradictorio que sectores de la oposición y de la izquierda promuevan medidas que, a su criterio, terminan protegiendo el capital invertido por los bancos y prestamistas no bancarios.
La postura oficial y el plan de estabilización
Desde la administración central sostuvieron que la respuesta del Estado no debe ser el salvataje directo, sino la consolidación de las variables macroeconómicas:
- Desestimación de asistencia directa: el bloque de La Libertad Avanza no dará quorum ni acompañará iniciativas parlamentarias que utilicen dinero de los contribuyentes para compensar deudas privadas.
- Evolución de las tasas de interés: desde el Ejecutivo remarcaron que el esquema de estabilización económica permitió reducir las tasas del 50% anual registrado a principios de año a niveles cercanos al 25%.
- Refinanciación entre privados: según la postura oficial, el descenso de la inflación y de los tipos de interés genera de forma natural condiciones para que acreedores y deudores renegocien plazos y condiciones sin intervención estatal.

