Una actualización de los informes climáticos globales emitida por centros de monitoreo internacional advierte sobre el desarrollo de un fenómeno de El Niño (2026/2027) que podría alcanzar niveles de intensidad sin precedentes históricos. Según datos recabados por organismos meteorológicos y el Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN), las anomalías de temperatura en la superficie del mar Pacífico ecuatorial central podrían ubicarse cerca de los 3,5 °C por encima de los valores normales durante su punto máximo.
El informe detalla que las estimaciones de precipitación para la zona central del país —que abarca la provincia de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba— proyectan un incremento acumulativo de lluvias para el último trimestre del año:
- Octubre: precipitaciones un 30% por encima de la media histórica.
- Noviembre: marcas pluviométricas un 70% superiores al promedio habitual.
- Diciembre: un incremento de hasta el 90% en el volumen de lluvias acumuladas.
Impacto en la Cuenca de Rojas, Pergamino y el perfil agrícola regional
Para el norte bonaerense y los distritos que integran la zona núcleo agropecuaria (como Rojas, Pergamino, Salto y Colón), la perspectiva de un evento El Niño de estas características genera lecturas contrapuestas entre el sector productivo y las áreas de infraestructura municipal.
En la escala agrícola, la recarga acelerada de los perfiles de suelo tras períodos secos asegura reservas hídricas estratégicas para las campañas de granos gruesos (maíz y soja). Sin embargo, la contracara radica en el riesgo de anegamientos temporales en zonas bajas, saturación de caminos rurales y complicaciones en la logística de siembra y pulverización.
En los cascos urbanos de la región, la previsión de tormentas severas con alta concentración de agua en cortos períodos de tiempo activa las alertas en los comités de crisis locales. Se prevé un seguimiento riguroso sobre las cuencas de los arroyos de la zona —como el Arroyo Pergamino y el Río Rojas— para monitorear el comportamiento de los escurrimientos y evaluar la capacidad de respuesta de la infraestructura de desagües ante eventos pluviométricos extraordinarios.

