El estado de la infraestructura vial generó un nuevo cruce político entre la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires y el Gobierno nacional. Durante la puesta en valor de las oficinas de la empresa estatal AUBASA en el Polo Design, el gobernador Axel Kicillof acusó a la gestión del presidente Javier Milei de retener los recursos con asignación específica derivados del Impuesto a los Combustibles Líquidos.
"Cuando cada trabajador carga combustible está contribuyendo a un fondo con asignación específica para mantener y expandir la red vial argentina. El problema es que Milei se está robando todos esos recursos", aseveró el mandatario provincial. A su vez, remarcó que la paralización de la obra pública genera un escenario de "abandono sin precedentes" que pone en riesgo la seguridad vial de los usuarios de las rutas nacionales.
Los dichos de Kicillof surgieron en respuesta a la conferencia de prensa ofrecida por el vocero presidencial, Adrián Ravier, quien argumentó que parte de los ingresos tributarios son administrados por el Ministerio de Economía en el marco del programa de equilibrio fiscal, mientras se sostienen tareas menores de mantenimiento como bacheo, desmalezamiento y señalización.
Las críticas del mandatario provincial respaldaron la postura expresada previamente por el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense, Gabriel Katopodis, quien había señalado la retención de casi 1,5 billones de pesos recaudados bajo dicho tributo.
Durante la presentación del nuevo centro de operaciones de AUBASA en las inmediaciones del peaje de Hudson, Kicillof contrapuso la situación nacional con las obras impulsadas por su administración. El gobernador destacó que en el ámbito bonaerense se potencia la gestión pública de las trazas viales y ratificó su postura en favor de la obra pública como una herramienta central para el desarrollo provincial y nacional.

