En el marco de las actividades conmemorativas por el día de San Cayetano, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, se sumó a la caminata que unió el barrio porteño de Liniers con la Plaza de Mayo para manifestar su respaldo a las organizaciones sociales y sindicales convocantes.
Desde la movilización, el mandatario provincial se refirió a la situación social que atraviesan los sectores de menores recursos, asegurando que su presencia buscaba "acompañar a un pueblo que está sufriendo y que tiene muchas dificultades para afrontar su día a día".
Críticas al esquema económico y al protocolo de seguridad
Durante el trayecto hacia la Plaza de Mayo, el titular del Ejecutivo bonaerense remarcó sus diferencias con el rumbo trazado por la gestión central:
* Endeudamiento de los hogares: Señaló que millones de familias se ven obligadas a acudir al crédito para abonar ítems elementales como alimentos o alquileres, rechazando que la situación responda a una conducta irresponsable de los consumidores.
* Accionar oficial: Sostuvo que existe una conducción nacional que evita escuchar los reclamos sociales y cuestionó los operativos de seguridad desplegados durante las manifestaciones registradas en la jornada previa frente al Parlamento.
* Soberanía y derechos: Ratificó que la sociedad saldrá a defender el territorio y las condiciones de vida frente a los proyectos de desregulación impulsados por el oficialismo.
Con su participación en la columna de marcha, el mandatario bonaerense volvió a ubicarse en el centro de la escena política como una de las principales figuras de la oposición a la política económica de la Casa Rosada.

