El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, se convirtió en una de las principales figuras políticas en dar el presente en la Plaza de los Dos Congresos durante la jornada de protestas contra la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. Desde allí, el mandatario provincial celebró que el oficialismo tuviera que dar un paso atrás con la flexibilización para la venta de campos a capitales extranjeros, definiéndolo como un triunfo de la presión política y social.
"Se logró algo central, que el Gobierno nacional desestime la locura y la insensatez del capítulo de la ley sobre la venta de las tierras rurales a capitales extranjeros", sostuvo el titular del Ejecutivo bonaerense. Sin embargo, advirtió a los manifestantes que el oficialismo intentará insistir con la agenda desreguladora, señalando que la propuesta original buscaba fragmentar el territorio nacional.
Cuestionamientos a la política exterior y al resto de la ley
Acompañado por funcionarios de su gabinete e intendentes, Kicillof aprovechó la convocatoria para profundizar sus críticas a la gestión de La Libertad Avanza y vincular la agenda legislativa con el rumbo internacional del país:
Acusó al presidente Javier Milei de defender intereses económicos concentrados e internacionales en detrimento de la soberanía argentina.
Fustigó el resto del proyecto parlamentario, asegurando que las modificaciones sobre desalojos y expropiaciones mantienen un impacto negativo para la sociedad.
Cuestionó la política exterior del Gobierno nacional por el alineamiento con Estados Unidos e Israel, advirtiendo sobre los riesgos diplomáticos y comerciales de la creciente tensión con Brasil.
Con su presencia en la calle junto a los sectores sindicales y sociales, el gobernador buscó consolidarse como la principal voz opositora frente a las reformas impulsadas desde la Casa Rosada.

