El regreso de la delegación argentina tras el duro desgaste en la final de Nueva Jersey no incluirá movilizaciones ni celebraciones de escala masiva organizadas desde el Estado nacional. Según pudo confirmar la Agencia Noticias Argentinas con fuentes oficiales del Poder Ejecutivo, el Gobierno decidió no realizar ningún festejo público y limitará su intervención a una recepción de carácter formal en Ezeiza. La determinación se alinea con la postura de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) de priorizar el descanso de los futbolistas y del cuerpo técnico tras la extenuante definición de la Copa del Mundo.
De este modo, se descarta por completo la posibilidad de que el plantel o una parte de él se traslade hacia la Casa Rosada o realice el tradicional recorrido en autobús descapotable hacia el Obelisco porteño, como ocurrió tras la consagración en Qatar 2022. La comitiva que viaja en el charter oficial, compuesta por Lionel Scaloni, su cuerpo técnico, directivos de la AFA y un grupo reducido de futbolistas —debido a que figuras como Lionel Messi y Rodrigo De Paul partieron hacia otros destinos—, mantendrá un contacto privado y protocolar con funcionarios de la Casa Rosada apenas pisen suelo argentino en horas de la tarde.
La postura adoptada por el Poder Ejecutivo y la AFA de evitar festejos masivos constituye una decisión lógica que contempla tanto el cansancio de los protagonistas como la sobriedad que impone un segundo puesto mundialista. Si bien el reconocimiento del público hacia este plantel sigue siendo masivo por la entrega demostrada en Norteamérica, organizar un despliegue de gran escala con una delegación diezmada por la partida de figuras como Messi carecía de sentido operativo. Limitar la agenda a un saludo protocolar en Ezeiza permite cumplir con el debido reconocimiento de Estado a quienes representaron al país en lo más alto del deporte global, respetando al mismo tiempo la intimidad de un grupo que necesita procesar el desgaste y descansar antes de retomar sus compromisos profesionales.

