El mapa económico de la provincia de Buenos Aires experimentó una notable reconfiguración territorial en los últimos diez años, caracterizada por marcadas asimetrías entre las diferentes regiones. Según un informe desarrollado por el Laboratorio de Desarrollo Territorial y Sectorial de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNLP, bajo la dirección del economista Agustín Lódola, la economía bonaerense considerada en su conjunto se encuentra en una situación de estancamiento estructural. El Producto Bruto Geográfico (PBG) —el indicador equivalente al PBI a nivel provincial— registró en 2025 valores prácticamente idénticos a los del inicio del ciclo bajo análisis, habiendo atravesado sucesivas etapas de contracción hasta 2020, una reactivación transitoria entre 2020 y 2022, nuevos retrocesos en 2023 y 2024, y un repunte parcial durante el transcurso de 2025.
Sin embargo, detrás de la inercia del promedio general se esconde un fuerte proceso de redistribución de la actividad. El estudio, titulado “Cadenas Productivas en los municipios de la Provincia de Buenos Aires en la última década”, evaluó 63 cadenas productivas que concentran el 88% del producto total bonaerense y clasificó a los 135 distritos en cuatro grandes categorías según sus trayectorias recientes y de largo plazo: municipios líderes, emergentes, maduros y rezagados.
Las claves del crecimiento: ganadería no tradicional, turismo y logística
La investigación determinó que los distritos con mejor rendimiento relativo no pertenecen a las zonas agrícolas tradicionales de la pampa húmeda ni a los históricos polos industriales. Por el contrario, las tasas de crecimiento más elevadas se localizaron en comunas pequeñas del interior bonaerense y en áreas costeras, impulsadas por motores productivos específicos:
- Ganadería porcina y bovina: El dinamismo agroindustrial de la última década estuvo apalancado de forma decisiva por la producción cárnica y actividades alternativas como el cultivo de maní en el noroeste (con casos testigo como Carlos Tejedor y General Pinto), relegando la incidencia de los cultivos de granos tradicionales.
- Subgrupo turístico-comercial: Municipios costeros como Monte Hermoso y Pinamar consolidaron una trayectoria líder sustentada en la expansión del sector comercial y los servicios turísticos.
- Logística y comercio en el Conurbano: Si bien el interior registra los picos porcentuales más altos, el crecimiento que mayor volumen aporta al agregado provincial se concentra en el segundo cordón del Conurbano bonaerense, traccionado por el auge de los centros logísticos y los canales de distribución mayorista y minorista. En paralelo, distritos como Rojas y Baradero se destacaron por su aporte combinado entre la cadena porcina y la manufactura local.
A este bloque de comunas con desempeño favorable se integran localidades como Pila, Roque Pérez, Saladillo, Tordillo, San Andrés de Giles, General Arenales, Carmen de Areco, Ayacucho, Punta Indio, Magdalena, Laprida, Alberti y General Alvear.
El retroceso de la industria manufacturera y la crisis láctea
En el extremo opuesto, el informe de la UNLP enciende luces de alerta sobre el tejido productivo del primer cordón del Conurbano bonaerense y ciertas zonas específicas del interior. La peor performance relativa de la década se explica por factores de erosión estructural más que por crisis coyunturales abruptas.
El cordón industrial más cercano a la Capital Federal sufrió las consecuencias de un retroceso sostenido en las cadenas manufactureras encargadas de la producción de bienes de capital. A este declive urbano se sumó el impacto de la crisis de la cadena láctea en las cuencas lecheras del interior y un comportamiento desfavorable de la cadena de la soja. Esta combinación de factores ubicó en el segmento de municipios rezagados o de bajo crecimiento relativo a distritos de perfiles muy diversos, tales como Tandil, Saavedra, Chivilcoy, Navarro, San Isidro, Tapalqué, Morón, Ensenada, Berisso, San Cayetano, General Las Heras, Coronel Suárez, Salliquelló, General Rodríguez, Lezama y Dorrego.
| Categoría de Municipio | Factores Determinantes de la Trayectoria | Sectores en Expansión Económica | Distritos Representativos Destacados |
|---|---|---|---|
| Líderes e Industriales en Alza | Dinamiento agroindustrial dinámico, porcinos y manufacturas locales de alto valor. | Ganadería bovina/porcina, logística, comercio de distribución y manufactura metalmecánica. | Rojas, Baradero, Saladillo, San Andrés de Giles, Carlos Tejedor, General Pinto. |
| Líderes Turísticos | Inversión en servicios, desarrollo inmobiliario y fuerte dinamismo del consumo estacional. | Comercio minorista, hotelería, gastronomía y servicios vinculados al turismo. | Monte Hermoso, Pinamar, Tordillo. |
| Rezagados Industriales y Agrícolas | Erosión de la producción fabril de bienes de capital y pérdida de dinamismo de la soja. | Ninguno con peso suficiente; caída drástica en lechería e industria manufacturera pesada. | Morón, San Isidro, Ensenada, Berisso, Tandil, Chivilcoy, Coronel Suárez, Salliquelló. |
El estudio del Laboratorio de la UNLP concluye que la provincia de Buenos Aires funciona bajo una doble velocidad económica. Mientras que el interior exhibe los comportamientos más polarizados —con municipios que logran tasas extraordinarias gracias a la reconversión ganadera y otros que caen severamente afectados por la coyuntura láctea y sojera—, el Conurbano bonaerense opera como el verdadero estabilizador y definidor de la tendencia general. La división interna en el Gran Buenos Aires es tajante: una segunda corona que empuja hacia adelante mediante la modernización de los canales de logística, contrapuesta a una primera corona fabril que continúa perdiendo terreno en sus actividades de base manufacturera.

