La situación de la violencia de género en el territorio nacional continúa exhibiendo indicadores de extrema gravedad estructural. De acuerdo con el último informe estadístico consolidado por el **Observatorio Nacional “Mujeres, Disidencias, Derechos” de la organización MuMaLá, se registraron 127 femicidios entre el 1 de enero y el 29 de junio de 2026**. La alarmante métrica criminal determina que en la Argentina **asesinan a una mujer cada 40 horas**, sosteniendo una meseta trágica idéntica a la reportada durante el primer semestre del año anterior.
El desagregado analítico de los crímenes perpetrados durante los primeros seis meses del año expone la complejidad de las violencias que operan en el entramado social:
- Femicidios directos y vinculados: Se constataron 94 femicidios directos y 10 crímenes vinculados (ejecutados para infligir daño psicológico a la madre), de los cuales 8 víctimas fueron niños/varones y 2 niñas/mujeres.
- Diversidad y criminalidad organizada: El registro oficial incorporó 4 trans/travesticidios, 12 feminicidios cometidos en contextos delictivos vinculados al narcotráfico o al crimen organizado, y 7 suicidios feminicidas inducidos por el maltrato sistemático.
- Tentativas en alza: Las activistas encendieron las alarmas ante el relevamiento de **486 casos en grado de tentativa**, un indicador que equivale a 3,8 intentos de asesinato por cada femicidio consumado.
El hogar como el espacio crítico y el desamparo de las medidas judiciales
Las conclusiones de la auditoría social de MuMaLá vuelven a echar por tierra la noción del espacio público como el ámbito de mayor vulnerabilidad para las mujeres. Las estadísticas demuestran que **el 67% de los femicidios se consumaron dentro de la vivienda de la propia víctima** o en el inmueble residencial compartido con el agresor. Asimismo, en seis de cada diez expedientes judiciales se determinó que los homicidas eran parejas actuales, exparejas o integrantes del núcleo familiar directo.
El informe pone el foco además en las severas fallas de los dispositivos de resguardo y prevención policial previstos por el Poder Judicial:
| Condición de la Víctima Prioritaria | Porcentaje de Casos Registrados | Diagnóstico Técnico del Dispositivo |
|---|---|---|
| Denuncia previa formalizada | 9% de las víctimas totales | Expone las barreras burocráticas y el desaliento institucional que enfrentan las mujeres al momento de recurrir a las comisarías o fiscalías. |
| Restricción o perimetral vigente | 75% de las denunciantes | Falla de control: Demuestra que las órdenes de exclusión de hogar resultan ineficaces sin un monitoreo tecnológico (tobilleras) o custodia efectiva. |
Madres ausentes y el impacto en las provincias
La violencia de género desplegó además un severo daño colateral sobre las infancias argentinas, contabilizándose un total de **92 niños, niñas y adolescentes que perdieron a sus madres** a causa de los crímenes. Desde el observatorio recordaron el impacto social del reciente caso ocurrido en la localidad de General Lagos, provincia de Santa Fe, donde un hombre identificado como Horacio Colombo asesinó a sus dos hijos de 10 y 4 años con el único propósito de infligirle un sufrimiento psicológico perpetuo a su expareja.
En términos de distribución geográfica y demográfica, el mapa nacional exhibe asimetrías severas. Las provincias que encabezan las tasas de femicidios más elevadas del país por cada 100.000 mujeres son **Santiago del Estero (1,3), Santa Fe (1,2), San Luis (1,1) y Chubut (1)**, jurisdicciones que superan holgadamente la media nacional ponderada, la cual se situó en 0,5 puntos.
Ante el escenario de desfinanciamiento estatal y vulnerabilidad extrema, la vocera nacional de MuMaLá, Victoria Aguirre, exigió de forma perentoria al Poder Ejecutivo la firma del decreto de Emergencia Nacional en Violencias de Género. “Esta medida institucionalizada es de carácter fundamental para restituir de manera prioritaria las partidas presupuestarias, los recursos humanos especializados y las herramientas económicas indispensables que garanticen una atención integral, territorial y eficaz a las mujeres y al colectivo LGTBIQ+”, concluyó.

