28/6/2026 | 12:37         
ARGENTINA-MUNDO
Radiografía de la crisis laboral: cae el empleo registrado y la informalidad ya alcanza al 44,2% de los trabajadores
Aunque la desocupación se mantiene estable en el 7,8%, informes privados advierten sobre una severa degradación de las condiciones de contratación. El sector industrial perdió 81.000 puestos, mientras se dispara el Monotributo de supervivencia y el empleo no registrado.
Radiografía de la crisis laboral: cae el empleo registrado y la informalidad ya alcanza al 44,2% de los trabajadores

El mercado de trabajo en la Argentina exhibe una profunda mutación estructural signada por la precarización. A pesar de que la tasa de desocupación oficial abierta se ubicó en el 7,8% durante el primer trimestre del año (mostrando una aparente estabilidad estadística respecto a los promedios de 2025), los indicadores de calidad del empleo encienden alarmas generalizadas. El sostenimiento de los niveles de ocupación no responde a un dinamismo de la producción, sino a una acelerada destrucción de puestos laborales protegidos que son reemplazados por el empleo informal y el cuentapropismo de subsistencia.

Un exhaustivo documento elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) determinó que las cifras netas de empleo consolidan un escenario de contracción del sector formal privado y un incremento del denominado emprendedurismo de supervivencia. Desde el inicio del ciclo político del gobierno libertario en noviembre de 2023 hasta marzo de 2026, la economía privada registrada sufrió la pérdida neta de 216.321 puestos de trabajo con aportes, lo que equivale a una contracción del 3,4% de la masa salarial formal.

La industria manufacturera como epicentro del desempleo

El impacto del proceso recesivo golpea con especial dureza a las cadenas de valor fabriles del entramado bonaerense y nacional:

  • La sangría fabril: De acuerdo con el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA-Conicet, sobre la base de los registros del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), desde septiembre de 2023 el sector industrial acumuló una pérdida de casi 81.000 puestos laborales formalizados.
  • Aceleración de despidos: De ese total de bajas industriales, unos 48.000 despidos se concentraron en los últimos doce meses y cerca de 5.000 correspondieron al último mes relevado, provocando una duplicación de la población desocupada cuyo último empleo registrado provino de la manufactura.

El auge del Monotributo y el récord de informalidad

La caída del empleo asalariado protegido fue compensada estadísticamente en el plano formal por el alta de 165.542 nuevos inscriptos en el régimen del Monotributo, lo que representa una expansión del 8% bajo la actual gestión de Javier Milei. Los analistas de CEPA remarcaron que este salto no debe interpretarse como una ola de innovación o espíritu emprendedor genuino, sino como una necesidad urgente de los jefes de hogar de complementar ingresos licuados o de generar una alternativa de subsistencia tras perder un empleo en relación de dependencia.

En paralelo, las modalidades de contratación precarizadas ganan terreno en la estructura social. En el primer trimestre de 2026, la tasa de empleo no registrado escaló al 44,2%, consolidando el nivel de informalidad más alto de los últimos años.

El cruce de variables del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) revela un canje de posiciones laborales muy nítido entre el primer trimestre de 2024 y el mismo lapso de 2026: mientras la economía de mercado destruyó 246.000 puestos registrados, los sectores informales absorbieron y crearon 603.600 puestos desprotegidos. Esto significa que más de cuatro de cada diez trabajadores activos carecen de aguinaldo, cobertura de salud por obra social, aportes jubilatorios para el futuro, licencias por enfermedad pagas o seguro de desempleo.

El rol amortiguador de las aplicaciones de delivery

El informe del centro de investigación económica expone que las nuevas economías de plataforma (aplicaciones digitales de delivery de alimentos y servicios de movilidad urbana) generan una distorsión metodológica en las mediciones oficiales del INDEC.

La metodología de la Encuesta Permanente de Hogares considera técnicamente como persona ocupada a cualquiera que declare haber trabajado al menos una hora semanal a cambio de un ingreso. De este modo, las plataformas de mensajería y transporte funcionan como un colchón o efecto amortiguador que invisibiliza los índices reales de desempleo abierto. Los analistas advierten que esta modalidad constituye una relación de dependencia laboral encubierta que exime a las corporaciones de las responsabilidades patronales básicas, mientras que fragmenta la identidad de los trabajadores al registrarlos ante el fisco como autónomos independientes.

Brecha de género, vulnerabilidad juvenil y presión del mercado

La crisis laboral continúa ensañándose con los sectores históricamente más vulnerables de la pirámide demográfica argentina. La desocupación afecta con mayor intensidad a las mujeres (8,3%) en comparación con el registro de los varones (7,5%).

En lo que respecta a la juventud, los índices se mantienen en niveles críticos: la desocupación juvenil se ubicó en el 15,5% para las mujeres jóvenes y en el 14,6% para los hombres de hasta 29 años, guarismos que triplican el desempleo de la población adulta de entre 30 y 64 años (que registra un 6,2% en mujeres y 5,2% en hombres).

Finalmente, el dato que mejor sintetiza la urgencia económica de las familias es el indicador de la presión sobre el mercado de trabajo. Esta variable (que aglutina a los desocupados absolutos, a los subocupados que trabajan pocas horas y a los empleados formales que buscan activamente un segundo empleo para llegar a fin de mes) trepó al 30,7% de la población económicamente activa en el primer trimestre, marcando un preocupante incremento interanual del 3,5%.