La planificación de la campaña agrÃcola en el principal distrito productivo del paÃs enfrenta un cambio de escenario radical. El Gobierno de la provincia de Buenos Aires presentó un exhaustivo informe técnico que confirma que existe alrededor de un 90% de probabilidades de que hasta fines de agosto se consolide una fase cálida del fenómeno ENOS (El Niño-Oscilación del Sur). Las previsiones meteorológicas internacionales indican que el evento climático alcanzará una intensidad de moderada a fuerte y se mantendrá activo durante una parte sustancial del ciclo productivo 2026/2027.
Las conclusiones fueron expuestas en el marco de una nueva reunión de la Comisión de Emergencia y Desastre Agropecuario de la Provincia de Buenos Aires (CEDABA). Del encuentro técnico participaron el ministro de Desarrollo Agrario, Javier RodrÃguez, junto a los representantes de las principales entidades gremiales agropecuarias bonaerenses, con el objetivo de evaluar las anomalÃas térmicas y coordinar un plan de contingencia regional.
AnomalÃas térmicas y mayor frecuencia de tormentas
Los modelos predictivos globales analizados por los especialistas anticipan modificaciones estructurales en las variables del clima para las próximas semanas:
- Suba de temperatura marina: Se prevén anomalÃas en la temperatura superficial del mar superiores a los 2°C en la región del PacÃfico ecuatorial, lo que actúa como el motor principal del fenómeno.
- Impacto en el continente: Esta alteración se traducirá directamente en un caudal de precipitaciones significativamente superior a las medias históricas, registros térmicos por encima de lo normal para la época del año y una mayor frecuencia de tormentas de alta intensidad.
El mapa hÃdrico bonaerense y las zonas de máximo riesgo
El relevamiento de campo elaborado por los técnicos del Ministerio de Desarrollo Agrario muestra que el territorio provincial arranca este perÃodo con una composición hÃdrica sumamente heterogénea. Si bien la mayor parte de las chacras cuenta con una óptima disponibilidad de humedad en los perfiles para la siembra, existen sectores que ya evidencian una preocupante saturación de los suelos.
Las cuencas bajas y medias del rÃo Salado se encuentran entre las más comprometidas debido a los acumulados de agua previos. En este mapa de vulnerabilidad, las regiones del Noroeste y el Centro de la provincia de Buenos Aires se perfilan como los territorios con mayor riesgo operativo ante la llegada de frentes de tormenta que superen los promedios históricos, lo que podrÃa derivar en anegamientos de lotes y complicaciones en los caminos rurales.
Frente a las entidades rurales, el ministro Javier RodrÃguez remarcó que el escenario climático planteado exige una fuerte polÃtica de anticipación y planificación por parte de las empresas del sector. En ese sentido, el funcionario bonaerense aseguró que los equipos de la gobernación ya se encuentran articulando tareas preventivas y de monitoreo de canales junto a las intendencias municipales y los comités de cuenca para amortiguar el impacto sobre la infraestructura productiva.

