Las derivaciones judiciales del escándalo político que involucra al exintendente de Lomas de Zamora sumaron un capítulo determinante. La modelo y conductora de televisión, Jésica Cirio, entregó formalmente su teléfono celular particular a los tribunales federales y fijó un domicilio legal. La medida responde a una orden directa dictada por el juez federal Luis Armella en el marco de la causa que investiga el presunto enriquecimiento ilícito y lavado de activos de su exesposo, Martín Insaurralde.
El trámite procesal fue ejecutado por Claudio Caffarello, abogado defensor de la influencer fitness, quien puso el dispositivo móvil y las correspondientes contraseñas de desbloqueo a disposición de los peritos de la Gendarmería Nacional. El objetivo prioritario de la fiscalía es someter el aparato a un exhaustivo análisis forense digital para comprobar si en el soporte de almacenamiento original se encuentran los archivos de video que tomaron estado público en las últimas horas.
Videos virales: fajos de dólares ocultos en bolsas plásticas
Las filmaciones que dinamitaron la estrategia de la defensa exponen registros de la intimidad de la expareja que habitaba una propiedad en un exclusivo barrio privado de la provincia de Buenos Aires:
- La ruta del dinero: En las imágenes analizadas, se observa a la propia animadora registrando con la cámara de su teléfono el interior de los cajones del vestidor de la vivienda que compartía con Insaurralde en el country de San Vicente.
- El hallazgo: En las tomas se exhiben con claridad decenas de fajos de billetes de dólares estadounidenses termosellados y guardados en bolsas de polietileno, camuflados debajo de diversas prendas de vestir de alta costura.
Denuncia por extorsión y hackeo de archivos privados
A raíz de la filtración masiva de estos archivos audiovisuales, el juez Armella había ordenado una serie de allanamientos de urgencia el pasado domingo 21 de junio en las propiedades de Cirio y de su segundo exesposo, el empresario Elías Piccirillo. Si bien en el primer domicilio la conductora no fue localizada, Piccirillo colaboró entregando su terminal telefónica a las fuerzas de seguridad, arrojando un resultado preliminar negativo.
A través de un comunicado de prensa emitido por su equipo de asesores legales, Jésica Cirio rompió el silencio y afirmó que la difusión de las grabaciones obedece a una maniobra delictiva: “Evidentemente, se produjo una vulneración sin mi consentimiento a mis distintos soportes de archivos audiovisuales. Mediante esa vía, se me ha intentado extorsionar desde hace más de un año, inclusive con anuncios de difusión de imágenes de contenido íntimo y privado”, argumentó la modelo, confirmando que ya radicó la denuncia penal correspondiente por el delito de extorsión.

