La conmemoración del Día de la Bandera en el Monumento Nacional de Rosario funcionó también como caja de resonancia para los reclamos de las economías regionales. Al encabezar el acto central junto al presidente de la Nación, Javier Milei, el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, combinó un fuerte respaldo al esquema de seguridad conjunto con una firme exigencia federal: solicitó formalmente que las divisas y recursos impositivos que la provincia transfiere al Estado nacional retornen de manera efectiva en obras de infraestructura clave para el desarrollo productivo.
La ceremonia protocolar a la vera del río Paraná, que conmemoró el aniversario del paso a la inmortalidad del general Manuel Belgrano, contó además con la presencia del intendente de Rosario, Pablo Javkin, ministros del gabinete nacional, legisladores y delegaciones escolares. En su discurso de apertura, Pullaro utilizó la figura del prócer para trazar paralelismos con la realidad económica, recordando que para Belgrano “la Nación no se medía solo por su crecimiento, sino por cómo ese crecimiento impactaba y llegaba a cada uno de los ciudadanos”.
Seguridad en Rosario: "El miedo cambió de bando"
El tramo más político y de mayor impacto institucional del discurso del mandatario santafesino estuvo dedicado a la severa crisis de narcocriminalidad que azotaba a la principal urbe de su provincia. Pullaro exhibió estadísticas oficiales contundentes y agradeció el apoyo de las fuerzas federales enviadas por la Casa Rosada:
* Caída drástica del delito: “Hace dos años esta ciudad tenía miedo de sus calles. Hoy los homicidios bajaron un 64 %, también disminuyeron las balaceras y los delitos contra la propiedad. Hoy manda la ley, y el miedo cambió de lado”, sentenció con firmeza el gobernador.
* Coordinación sin "magia": El santafesino atribuyó el retroceso de las bandas delictivas a un esquema metodológico y de inversión estatal permanente: “Esto no fue magia. Fue decisión, inversión, método y trabajo conjunto. Pudimos demostrar que cuando los diferentes niveles del Estado trabajan unidos, los resultados llegan”.
En esa línea, ligó la pacificación de los barrios rosarinos con la necesidad de expandir la obra pública civil, detallando que la provincia sostiene actualmente 1.840 obras viales y civiles en ejecución mediante un plan de transparencia y optimización de costos.
El reclamo por un federalismo real e infraestructura para el interior
Hacia el cierre de su intervención, y frente a la mirada atenta de Javier Milei, Pullaro endureció el tono para defender los intereses del corazón productivo de la Región Pampeana, diferenciando la matriz exportadora de su distrito frente al centralismo de Buenos Aires.
“Santa Fe produce y exporta; es campo, industria y comercio. Hace un aporte enorme a los recursos del Estado nacional. Necesitamos que, en este país federal, esos recursos vuelvan en infraestructura productiva para encender el motor del interior y ayudar a que la Argentina arranque definitivamente”, concluyó Pullaro de manera categórica.
El planteo fue refrendado minutos más tarde por el intendente local, Pablo Javkin, quien celebró la recuperación urbana de la ciudad tras los años más oscuros de la violencia urbana. "Con un plan y trabajando juntos, los buenos le dimos vuelta la batalla a los malos. Hoy Rosario está firme y de pie, con la convicción de que nunca más vamos a ceder un solo milímetro entre la paz y el miedo", cerró el jefe comunal rosarino.

