El conflicto en torno al emblemático complejo de Chapadmalal sumó una nueva y multitudinaria jornada de protesta territorial. Este miércoles, una masiva concurrencia de trabajadores sectoriales, jubilados, agrupaciones sociales y centrales sindicales protagonizó un abrazo simbólico a las estructuras hoteleras y una posterior caravana vehicular. La medida de fuerza busca visibilizar el enérgico rechazo de la comunidad a los planes de privatización impulsados por la administración central y denunciar la crítica situación del personal, recientemente afectado por un pase masivo a disponibilidad.
La jornada de lucha incluyó el desarrollo de una asamblea abierta con la participación de delegados gremiales de diversos puntos del país y culminó con una movilización hacia las dependencias municipales. La convocatoria estuvo articulada de forma conjunta por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), la CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma, organizaciones que declararon el estado de alerta frente a los intentos oficiales de transferir el patrimonio histórico a manos de operadores privados.
Defensa del turismo social y la economía regional
Los representantes sindicales enfatizaron que las unidades turísticas de Chapadmalal no constituyen un gasto prescindible, sino un componente medular del patrimonio público y de la identidad de la clase trabajadora argentina:
* Igualdad de oportunidades: La secretaria general de ATE Mar del Plata, Claudia Rey, defendió la continuidad del complejo destacando su rol histórico: “Estamos defendiendo una política pública que nació para que todas y todos podamos tener las mismas oportunidades”, remarcó, en alusión al derecho de miles de familias de bajos recursos y jubilados de acceder a vacaciones frente al mar.
* Sostenimiento de la zona: Por su parte, Claudio Arévalo, secretario general de ATE Bonaerense, advirtió sobre el impacto del desmantelamiento en el plano laboral y comercial local: “Venimos a ser parte de esta lucha de los trabajadores que están defendiendo este patrimonio: su complejo, su fuente de trabajo y la economía regional”.
Pase a disponibilidad y riesgo de desalojos
La aceleración de las protestas se produjo luego de que, a fines de mayo, el Gobierno nacional oficializara el pase a situación de disponibilidad de los empleados de planta permanente que prestaban servicios en las unidades de Chapadmalal y Embalse (Córdoba), bajo el argumento de ejecutar una reestructuración interna del aparato estatal.
De acuerdo con los relevamientos de las juntas internas, en Chapadmalal quedaban cerca de 50 agentes en funciones que se encontraban en una situación de parálisis operativa tras el cierre total de las instalaciones dispuesto en 2025. El conflicto sumó una arista de dramatismo social ante la denuncia de los gremios sobre posibles órdenes de desalojo inminentes contra aquellas familias de trabajadores a las que el Estado les había cedido viviendas institucionales dentro del predio como parte de sus condiciones contractuales.
El origen de la disputa: el plan Sturzenegger y el reclamo provincial
La parálisis de los complejos turísticos estatales se inició formalmente durante el período 2024, cuando la gestión de Javier Milei determinó suspender el financiamiento para el mantenimiento y la hotelería social de Chapadmalal y de Embalse. Posteriormente, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, avaló la intervención de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) con el objetivo de licitar los edificios y concesionarlos a firmas privadas.
Ante este panorama de privatización, el gobierno provincial comandado por Axel Kicillof cuestionó en duros términos lo que calificó como una política de "destrucción del Estado". Como contrapropuesta para salvaguardar las fuentes de trabajo y la actividad recreativa popular, la administración bonaerense formalizó un reclamo ante el Poder Ejecutivo Nacional exigiendo que la totalidad de las Unidades Turísticas ubicadas en la costa atlántica sean transferidas de forma inmediata a la órbita de la provincia de Buenos Aires.

