15/6/2026 | 13:09         
REGION-PROVINCIA
Crisis laboral: el empleo privado formal cayó un 1,5% en el país y la provincia de Buenos Aires perdió más de 33.000 puestos
Los datos oficiales de la Secretaría de Trabajo de la Nación para marzo de 2026 confirman la destrucción de casi 100.000 empleos registrados en doce meses. Los salarios volvieron a perder contra la inflación.
Crisis laboral: el empleo privado formal cayó un 1,5% en el país y la provincia de Buenos Aires perdió más de 33.000 puestos

El mercado de trabajo registrado en la Argentina continúa consolidando una tendencia de marcada contracción. De acuerdo con el último informe "Situación y Evolución del Trabajo Registrado", confeccionado por la Secretaría de Trabajo de la Nación sobre la base de los registros del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), el empleo asalariado del sector privado sufrió una caída interanual del 1,5% en marzo de 2026. Esta reducción porcentual se tradujo de forma directa en la destrucción neta de 96.700 puestos de trabajo formales en todo el territorio nacional durante el último año.

La retracción económica impactó de manera generalizada en el mapa federal, afectando los indicadores de 20 de las 24 jurisdicciones del país. La dinámica de despidos y cese de contrataciones se complementó con un retroceso en los ingresos de los sectores que lograron sostener su puesto de trabajo, dado que las paritarias sectoriales volvieron a exhibir actualizaciones por debajo del índice general de precios minoristas.

El impacto en términos absolutos dentro de territorio bonaerense

La provincia de Buenos Aires, el principal motor productivo y demográfico del mercado laboral argentino, reflejó con nitidez el proceso de deterioro. Si bien el retroceso porcentual interanual fue del 1,7% —un valor cercano a la media nacional—, la magnitud de su masa de trabajadores amplifica el impacto social de la estadística en términos absolutos:

* Pérdida de puestos: Con un universo consolidado de 1.951.000 asalariados en el ámbito privado, la contracción del 1,7% significó la eliminación de más de 33.000 empleos en los últimos doce meses.

* Concentración laboral: El territorio administrado por la gobernación bonaerense nuclea casi un tercio de todo el empleo privado en blanco de la República Argentina.

* Sectores afectados: La destrucción de puestos se concentró en los eslabones que históricamente traccionan la mano de obra provincial: la industria manufacturera, la actividad comercial y el sector de la construcción, fuertemente condicionados por la caída del consumo interno.

Ganadores y perdedores en el mapa de las provincias

El relevamiento del SIPA expone una profunda asimetría regional. En la medición interanual, solo cuatro provincias lograron escapar al signo negativo y mostraron incrementos en sus nóminas: Neuquén (+3,3%), Río Negro (+3,2%), La Rioja (+3,0%) y San Juan (+2,2%).

En el extremo opuesto, las provincias que lideraron los indicadores de desocupación y caída laboral en el sector privado formal fueron:

* Tierra del Fuego: Encabezó el desplome con una contracción interanual del 9,0%.

* Chubut y Santa Cruz: Registraron caídas del 6,8% y 5,1% respectivamente, evidenciando un freno en la Patagonia sur.

* Región NEA: Corrientes y Formosa anotaron una baja del 5,3% cada una, seguidas de cerca por Chaco con un -5,2%.

* Freno a la obra pública: En la variación mensual desestacionalizada de marzo, La Rioja lideró las bajas (-2,7%) seguida por Catamarca (-1,6%), donde cámaras empresarias y sindicatos adjudican la merma laboral directamente a la paralización de proyectos de infraestructura y obra pública de financiamiento nacional.

Salarios bajo presión: el poder adquisitivo volvió a ceder

El informe de la cartera laboral determinó que la masa asalariada formal que totaliza 6,188 millones de trabajadores en el país sufrió un nuevo ajuste real en sus ingresos. Durante marzo de 2026, la remuneración promedio bruta del sector privado registrado se posicionó en $2.207.129, equivaliendo a un incremento nominal interanual del 31,6%. Por su parte, la remuneración mediana —el valor que divide en dos partes iguales a la escala salarial— alcanzó los $1.540.251, con una suba del 28,1%.

Ambas variables salariales quedaron desfasadas frente al Índice de Precios al Consumidor (IPC) del mismo período. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) reportó para el mes de marzo una inflación interanual del 32,6%, consolidando una brecha de pérdida de poder de compra que afecta la capacidad de consumo de las familias e impide la reactivación de los sectores comerciales no esenciales.