La empresa Gases Comprimidos, radicada en el Parque Industrial de Pilar y dedicada desde hace 56 años a la comercialización de gases de aplicación industrial y medicinal, atraviesa semanas de extrema conflictividad laboral. Actualmente bajo la conducción de la firma Cascia, la compañía sumó un nuevo capítulo de tensión al no abonar los sueldos en la fecha estipulada dentro de los plazos legales vigentes. La falta de pago se produce en un contexto ya enrarecido por denuncias previas, apercibimientos y la confirmación de nuevos despidos dentro de la planta de trabajadores.
Cronología de una disputa que no encuentra salida
De acuerdo con lo informado por el medio local Resumen de Pilar, el conflicto se originó a fines de abril debido a modificaciones estructurales en la compañía:
* La disputa comenzó formalmente tras la desvinculación de dos operarios luego de que la empresa fuera adquirida en el mes de enero por una firma de origen tucumano.
* Ante las primeras medidas de fuerza, el Ministerio de Trabajo bonaerense intervino dictando la conciliación obligatoria con el propósito de abrir una mesa de diálogo y frenar el avance del conflicto.
* Lejos de resolverse, la situación volvió a agravarse el lunes pasado con la concreción de un nuevo despido y la emisión de severas notas de apercibimiento dirigidas a diversos empleados.
Expectativa por una resolución negociada
A pesar del escenario de despidos y del atraso en la liquidación de los salarios corrientes, las partes involucradas manifestaron que aún confían en hallar un pronto acuerdo que destrabe la situación. El objetivo de las negociaciones actuales se centra en restablecer la paz social dentro de la fábrica pilarense y regularizar de manera inmediata los compromisos económicos con el personal afectado.

