La pulseada por las vacantes en la justicia federal desató un temblor polÃtico en la Cámara de Senadores. El intento de la Casa Rosada por retirar la postulación de la jueza Michelli colisionó con la resistencia de bloques dialoguistas y opositores, forzando una tregua temporal para renegociar los votos y evitar una derrota legislativa del oficialismo en el recinto.
1. El acuerdo de Labor Parlamentaria y la postergación estratégica
Las conducciones de las distintas bancadas reconfiguraron la agenda legislativa inmediata ante la falta de consensos definitivos:
- Nueva fecha para el debate: La bancada oficialista de La Libertad Avanza y los bloques de la oposición consensuaron postergar hasta la próxima semana el tratamiento del dictamen oficializado correspondiente al pliego de la jueza Verónica Michelli.
- Dictamen de aval opositor: En paralelo a las negociaciones, los bloques de la oposición presentaron formalmente por mesa de entradas el dictamen firmado donde avalan la postulación de Michelli, desafiando de manera directa la posición adoptada por el Poder Ejecutivo.
- Mecánica parlamentaria para la sesión: Según informaron fuentes legislativas a la Agencia Noticias Argentinas, en la sesión de este jueves deberá ingresar formalmente el pedido enviado por el Gobierno nacional para retirar el pliego de Michelli.
- Votación desdoblada: La estrategia diseñada contempla que recién la próxima semana se pondrá a votación el requerimiento de retiro del pliego —que hoy carece de los votos necesarios para ser aprobado— y, posteriormente, se someterá a votación el dictamen de nombramiento que podrÃa reunir las mayorÃas requeridas por la oposición.
2. Temario ratificado para la sesión del jueves: Jueces y Fondos Buitres
A pesar del aplazamiento del caso principal, el Senado avanzará con una abultada agenda de designaciones y proyectos económicos:
- Aprobación de magistrados: El oficialismo y los bloques dialoguistas acordaron incluir en el orden del dÃa los dictámenes de designación de 50 candidatos a ocupar diferentes juzgados y vocalÃas en la Justicia.
- Recorte sobre la lista original: Si bien la Comisión de Acuerdos del Senado habÃa elevado un paquete global con 73 pliegos en condiciones de ser tratados, los legisladores definieron reducir el tratamiento a medio centenar durante la jornada de votación.
- Leyes de propiedad y deuda: El temario aprobado para la sesión de este jueves incorporará, además, el debate de proyectos de ley vinculados a la defensa de la propiedad privada y esquemas de pago dirigidos a dos fondos buitres.
- Pliegos en lista de espera por fallos polémicos: Quedaron expresamente postergados y en revisión las postulaciones de los jueces Juan Galván Greenway y Alejandro Catania, cuyas nominaciones sufrieron objeciones debido a sentencias previas que beneficiaron al presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Carlos "Chiqui" Tapia, y al tesorero de la entidad, Pablo Toviggino.
- Postulación de la corporación judicial: Del mismo modo, se mantiene frenado el pliego de Juan Mejuto, señalado por diversas terminales polÃticas del Senado debido a su cercanÃa histórica con la agrupación judicial Justicia LegÃtima.
3. Interna al rojo vivo: El veto presidencial y la renuncia en suspenso de Patricia Bullrich
La controversia judicial dejó al descubierto las profundas diferencias metodológicas que conviven en las esferas del poder libertario:
- El motivo del veto de la Casa Rosada: Las fuentes parlamentarias ratificaron que el pliego de la jueza Verónica Michelli fue vetado y rechazado por el presidente Javier Milei debido a que la magistrada es la cuñada del periodista de investigación Hugo Alconada Mon.
- Crisis de liderazgo en La Libertad Avanza: La decisión de rechazar a la candidata provocó una fuerte interna en el bloque oficialista, detonada luego de que la jefa de la bancada de LLA, Patricia Bullrich, pusiera su renuncia a disposición de sus pares de bloque.
- CrÃticas de la jefa de bloque al Ejecutivo: El ofrecimiento de dimisión por parte de Bullrich se produjo inmediatamente después de que la legisladora criticara en duros términos el veto impuesto por el Gobierno nacional al pliego de Michelli, evidenciando un cortocircuito en la cadena de mandos entre la Casa Rosada y el Senado.
- Operación de control de daños: En las últimas horas, la propia Patricia Bullrich intentó restar dramatismo y minimizar el alcance del conflicto interno declarando públicamente que "no hay riesgo de fractura" en el bloque oficialista y argumentando que "las divergencias son parte de la polÃtica".
El Laberinto del Senado: Parentescos, Convicciones PolÃticas y la Fragilidad Oficialista en este 2026
La suspensión del tratamiento del pliego de Verónica Michelli expone las costuras de un oficialismo que, a menudo, confunde la disciplina partidaria con las vendettas personales en este 2026. Que el presidente Javier Milei haya decidido vetar la postulación de una magistrada con dictamen aprobado utilizando como único argumento su vÃnculo familiar con el periodista Hugo Alconada Mon revela una concepción del poder que roza lo patrimonial y genera ruidos innecesarios en la búsqueda de seguridad jurÃdica. La reacción de Patricia Bullrich —poniendo su renuncia sobre la mesa tras cuestionar la decisión de Balcarce 50— desnuda el pragmatismo de una jefa de bloque que comprende el costo legislativo de romper los acuerdos previos construidos con la oposición dialoguista. En un Senado donde La Libertad Avanza se encuentra en una situación de extrema debilidad numérica, dinamitar los consensos de la Comisión de Acuerdos por cuestiones ajenas al desempeño técnico de los postulantes es un lujo que el oficialismo no puede darse. Aunque Bullrich ensaye discursos de concordia asegurando que las disidencias son naturales, la realidad muestra un bloque agrietado y una oposición que ha detectado esa debilidad, presentando un dictamen de minorÃa que promete dejar al descubierto la falta de votos de la Casa Rosada en la próxima sesión. El aplazamiento es apenas un respirador artificial para una interna que promete reactivarse cuando el resto de los pliegos judiciales deba renegociarse en un Parlamento cada vez más hostil a los caprichos del Ejecutivo.

