Tras la reunión en Beijing, ambas potencias acordaron impulsar una relación de "estabilidad estratégica constructiva". Los anuncios incluyen desde la compra de aviones y productos agrícolas hasta un fuerte posicionamiento geopolítico sobre las rutas marítimas en Medio Oriente.
1. Ejes del Acuerdo Comercial
Las delegaciones avanzaron en sectores estratégicos para equilibrar la relación económica bilateral:
- Exportaciones Agrícolas y Energía: China se comprometió a incrementar las compras de productos del campo estadounidense y recursos energéticos.
- Industria Aeroespacial: Se discutieron contratos de gran escala para la adquisición de aviones fabricados por la empresa Boeing.
- Tecnología: Se establecieron marcos de cooperación en el desarrollo y regulación de la Inteligencia Artificial.
2. Geopolítica y Seguridad Internacional
Uno de los puntos más destacados fue la coincidencia en torno al conflicto en Medio Oriente:
- Desarme Nuclear: Trump afirmó que tanto Washington como Beijing coinciden en que Irán "no debe tener nunca armas nucleares".
- Estrecho de Ormuz: Ambos mandatarios respaldaron la reapertura y el libre tránsito por esta vía marítima, vital para el suministro global de petróleo y gas.
3. Estabilidad Estratégica
Desde la Cancillería china destacaron la importancia de mantener una relación "estable y sostenible":
- Consensos: Se alcanzaron nuevos acuerdos sobre política internacional y cooperación estratégica.
- Comunicación: Acordaron reforzar la coordinación en temas regionales para evitar escaladas de tensión entre las dos mayores economías del mundo.
| Sector | Punto de Acuerdo |
|---|---|
| Comercio | Nuevos contratos de exportación y compra de aviones Boeing. |
| Seguridad | Veto conjunto al armamento nuclear en Irán. |
| Energía | Garantía de libre circulación en el Estrecho de Ormuz. |
Impacto Global
El anuncio de estos acuerdos generó una reacción positiva en los mercados internacionales, que ven en la "estabilidad constructiva" entre Trump y Xi una tregua necesaria tras años de tensiones arancelarias. La Casa Blanca busca, con estas medidas, reducir el déficit comercial con el gigante asiático y asegurar el flujo energético global en un contexto de alta volatilidad.

