En un giro drástico que tensa al máximo la relación con la prensa, el Gobierno de Javier Milei prohibió desde este jueves el acceso de los periodistas acreditados a la Casa Rosada. La decisión, impulsada por la Secretaría General de la Presidencia a cargo de Karina Milei y ejecutada por la Casa Militar, se fundamenta en una denuncia penal por "espionaje ilegal" contra los periodistas Luciana Geuna e Ignacio Salerno (TN), tras la difusión de imágenes del interior del edificio en el programa "Y mañana qué". Según el Ejecutivo, las filmaciones exponen vulnerabilidades en la seguridad presidencial y violan secretos políticos y militares. Como respuesta, se dejaron sin efecto todas las acreditaciones y se bloqueó el ingreso por huella dactilar hasta que la Justicia, bajo la mirada del juez Ariel Lijo, determine el alcance de lo sucedido. El Presidente, desde su gira por Israel, respaldó la medida con fuertes ataques al 95% de los trabajadores de prensa, a quienes calificó como "basuras repugnantes".
Los argumentos del "Cerrojo" a la prensa
El Gobierno sostiene que la medida busca proteger la integridad del Poder Ejecutivo:
- Denuncia Penal: La Casa Militar sostiene que los periodistas realizaron "actividades subrepticias" que revelaron información sensible sobre la rutina del Presidente.
- Causa por Infiltración: Paralelamente, se investiga una presunta "infiltración rusa" en medios locales, lo que ya había motivado restricciones a siete medios durante las últimas semanas.
- Baja de Credenciales: Se aprovechó el vencimiento de las prórrogas de acreditación del 31 de marzo para no renovar ningún permiso, dejando a la Sala de Periodistas vacía por primera vez en décadas.
- Seguridad Nacional: El área del general Sebastián Ibáñez argumenta que la difusión de videos de pasillos y zonas comunes compromete la defensa ante posibles ataques o vulnerabilidades.
Reacciones y el frente judicial
La medida generó un repudio generalizado en asociaciones de prensa y sectores opositores:
- Sin Antecedentes: Historiadores y cronistas de Casa Rosada coinciden en que la sala se mantuvo abierta incluso durante las dictaduras militares, lo que resalta la excepcionalidad de la prohibición actual.
- El rol de Ariel Lijo: El juez federal deberá determinar si mostrar pasillos de un edificio público constituye "espionaje" o si se trata de un ejercicio del derecho a la información.
- Ataque Directo: Los posteos del Presidente en X (ex Twitter) desde Israel tildando de "delincuentes" a los periodistas involucrados marcan el tono de la embestida oficial contra el ejercicio profesional.
- Incertidumbre Total: No hay una fecha de reapertura prevista. Fuentes oficiales supeditaron el regreso de la prensa a que se "esclarezca el tema de los videos".
| Acción Gubernamental | Motivo Esgrimido | Alcance |
|---|---|---|
| Bloqueo de Huellas Dactilares | Prevenir nuevos actos de "espionaje". | Todos los periodistas acreditados. |
| Denuncia Penal (TN) | Revelación de secretos militares/políticos. | Expediente a cargo del Juez Ariel Lijo. |
| Fin de Prórroga de Acreditación | Revisión de protocolos de seguridad. | Vigente desde el jueves 23 de abril. |
| Restricción a 7 medios | Investigación por "infiltración rusa". | Medios nacionales e internacionales. |
¿Cómo nos afecta esta medida en Rojas?
Aunque Balcarce 50 parezca lejana, la falta de prensa acreditada impacta en la información que recibimos:
- Fin de la Información de Primera Mano: Los periodistas acreditados son los encargados de preguntar cara a cara a los ministros y al vocero. Sin ellos, solo recibiremos la información que el Gobierno elija comunicar a través de sus canales oficiales o redes sociales, sin posibilidad de repregunta.
- Calidad Institucional: Para los vecinos de **Rojas**, la transparencia es un valor fundamental. El cierre de un espacio de prensa en el edificio más importante del país es una señal de alerta sobre cómo se gestiona el acceso a la información pública que afecta a todos los argentinos.
- El Debate sobre la Libertad de Expresión: Esta situación abre un debate necesario en nuestras mesas y cafés: ¿Hasta dónde llega el derecho a informar y dónde empieza la seguridad del Estado? En una ciudad conectada, el ataque a periodistas nacionales se percibe como una amenaza latente a la pluralidad de voces.
"Basuras repugnantes", escribió el Presidente. Con la Sala de Periodistas cerrada por tiempo indeterminado, la Casa Rosada se sumerge en un hermetismo que no se veía en 40 años de democracia, dejando la comunicación gubernamental bajo el control total del oficialismo.

