El Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) presentó los datos de 2025, revelando que la pobreza infantil se mantiene en niveles críticos, alcanzando al 53,6% de los niños, niñas y adolescentes. Si bien el informe reconoce un alivio coyuntural comparado con el pico histórico de 2023 (cuando llegó al 62,9%), advierte que estamos ante un problema estructural que no logra perforar el piso de décadas anteriores. El dato más doloroso es el de la inseguridad alimentaria: el 28,8% de los menores no come regularmente, y un 13,2% atraviesa hambre severa. Para la UCA, aunque la indigencia bajó al 10,7%, las privaciones en salud, vivienda y educación siguen consolidando una desigualdad que hipoteca el futuro de las nuevas generaciones.
Radiografía de la Pobreza y la Indigencia Infantil
El análisis de la serie histórica muestra una tendencia preocupante a largo plazo:
- Pobreza en ascenso: En 2010 la pobreza era del 45,2%. Tras alcanzar picos del 65% en la pospandemia, el 53,6% actual sigue siendo muy superior a los registros de la década pasada.
- Indigencia con oscilaciones: Después de tocar un techo del 17,7% en 2024, la indigencia bajó al 10,7% en 2025, regresando a niveles similares a los de 2017.
- Inseguridad Alimentaria: Casi 3 de cada 10 chicos tienen dificultades para acceder a alimentos. El 13,2% vive en hogares donde se saltean comidas por falta de recursos.
- Dependencia de la asistencia: El informe destaca una consolidación de la necesidad de ayuda estatal y social para sostener el consumo básico en los hogares más vulnerables.
La deuda social: Un problema que no cede
La UCA advierte que no hay que confundir una mejora estadística con una solución definitiva:
- Mejora coyuntural: La baja de la pobreza respecto a 2023-2024 es significativa, pero los niveles de privación siguen siendo inaceptables para un país productor de alimentos.
- Desigualdades persistentes: La brecha entre los niños más pobres y los sectores medios-altos se ha cristalizado, dificultando la movilidad social ascendente.
- El impacto de la inflación: Aunque hubo descensos en los momentos de recuperación, cada crisis económica deja un nuevo piso de pobreza más alto que el anterior.
| Indicador (Infancias) | Año 2010 | Año 2023 (Pico) | Año 2025 (Actual) |
|---|---|---|---|
| Pobreza | 45,2% | 62,9% | 53,6% |
| Indigencia | 11,4% | 16,2% | 10,7% |
| Inseguridad Alimentaria | Sin dato exacto | 34,5% (est.) | 28,8% |
¿Cómo se vive esta realidad en Rojas?
Los datos nacionales se traducen en historias concretas en nuestra comunidad:
- Demanda en comedores y merenderos: En **Rojas**, el trabajo de las instituciones intermedias, iglesias y merenderos barriales es el termómetro de esta estadística. El aumento de familias que se acercan a pedir un refuerzo alimentario coincide con el 28,8% de inseguridad alimentaria que marca la UCA.
- Salud y Nutrición: La pobreza infantil no es solo falta de dinero; se traduce en controles médicos deficientes y una nutrición basada en harinas, lo que afecta el desarrollo cognitivo de los chicos en nuestras escuelas locales.
- Solidaridad vecinal: Ante este panorama, la comunidad de **Rojas** siempre responde con campañas de donación, pero los especialistas advierten que la solidaridad no alcanza para cubrir lo que debe ser una política de Estado urgente.
"No debemos confundir una mejora coyuntural con la solución de un problema estructural", concluye la UCA. Mientras la mitad de nuestros niños sigan siendo pobres, el futuro del país sigue en deuda.

