Representantes de las principales cooperativas eléctricas bonaerenses manifestaron este jueves su profunda preocupación ante el inminente inicio del pago de deudas con Cammesa (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico). El pasivo total, que supera los 1.000 millones de dólares, comenzó a gestarse durante la pandemia y el posterior congelamiento tarifario. A partir de junio y julio, las entidades deberán afrontar la primera de las 72 cuotas del plan de normalización, en un contexto donde la morosidad de los usuarios y la caída del consumo complican seriamente las arcas cooperativas.
El peso de la deuda en los números
El escenario, debatido en un encuentro regional en Olavarría, muestra cifras que alarman a los consejos de administración. Según datos de la federación APEBA, la deuda remanente sin normalizar asciende a 1,4 billones de pesos. Para dimensionar el impacto en el interior: la cooperativa de Tandil enfrenta un compromiso de 18 mil millones de pesos, mientras que en Balcarce la cifra trepa a los 22 mil millones. "Venimos muy con lo justo y no sabemos cómo vamos a llegar a pagar", advirtió Oreste Binetti, referente del sector en Luján.
Inversiones en riesgo y redes rurales castigadas
El mayor temor de los dirigentes cooperativistas es que el pago de estas "pesadas cuotas" obligue a paralizar las obras de mantenimiento y expansión. Walter Vázquez, de la Usina de Tandil, señaló que muchas entidades dejarán de invertir para no entrar en cesación de pagos con el proveedor de energía. Esta situación es especialmente crítica en zonas con grandes extensiones de red rural —como ocurre en el partido de Rojas—, donde el costo de mantenimiento por usuario es mucho más elevado que en los centros urbanos.
Factores que agravan la crisis
- Morosidad: El aumento de las facturas ha disparado los niveles de falta de pago por parte de los usuarios residenciales y comerciales.
- Conexiones irregulares: Se ha detectado un incremento en los "enganches" ilegales, lo que genera pérdidas no técnicas que debe absorber la cooperativa.
- Tasa de interés: Aunque el plan cuenta con una tasa del 50% de la del Banco Nación, el volumen del capital adeudado hace que el monto mensual sea "asfixiante".
Para los socios-usuarios de las cooperativas locales, esta situación prefigura un segundo semestre de 2026 con posibles dificultades para la ejecución de nuevas conexiones y una presión constante sobre el cuadro tarifario. La supervivencia del modelo cooperativo en el interior de la provincia depende ahora de una mejora en la cobrabilidad y, posiblemente, de nuevas instancias de negociación con el Gobierno nacional para evitar el colapso de las distribuidoras más pequeñas.

