En el marco del 50° aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, el Municipio de Rojas llevó adelante este martes el acto oficial por el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia. La ceremonia, realizada en la Plaza San Martín, fue encabezada por el presidente del Honorable Concejo Deliberante, Diego Pérez Delbaldo —en representación del intendente Román Bouvier—, y contó con una masiva concurrencia de instituciones, referentes políticos y, fundamentalmente, familiares de las víctimas rojenses de la dictadura militar.
Homenaje artístico y el valor de la memoria local
La jornada se caracterizó por un clima de respeto y solemnidad. La Academia de baile Everest protagonizó una sentida performance coreográfica dedicada a cada uno de los desaparecidos de nuestra ciudad, logrando conmover a los presentes. El marco musical estuvo a cargo del pianista Lázaro Pérez, quien acompañó el acto con interpretaciones íntimas, cerrando su participación con una versión de "La Memoria" de León Gieco, pieza que se ha convertido en un himno de esta fecha histórica.
El encendido de velas y la ofrenda floral
Uno de los momentos cumbres del encuentro fue la unión de vecinos y funcionarios en torno al monolito que recuerda a las víctimas locales. Allí, familiares de los desaparecidos junto a las autoridades realizaron el encendido de velas y la colocación de una ofrenda floral, un gesto simbólico que buscó iluminar la historia y reafirmar el pacto democrático de la comunidad rojense. Este acto de cercanía subrayó que la memoria no es solo un ejercicio nacional, sino una construcción colectiva que empieza en cada barrio y cada distrito.
Un compromiso que trasciende generaciones
Al finalizar el acto, Pérez Delbaldo destacó la importancia de seguir transmitiendo estos valores a las nuevas generaciones de Rojas, Rafael Obligado y Carabelas. La presencia de diversas instituciones intermedias y vecinos de todas las edades confirmó que, a medio siglo del quiebre institucional más grave de nuestra historia, el distrito mantiene firme su reclamo de justicia. De esta manera, Rojas cerró una jornada de conmemoración que, más allá de las diferencias políticas, encontró a la comunidad unida en el grito de Nunca Más.

