El gobernador Axel Kicillof ha decidido abandonar la cautela y acelerar la instalación de su proyecto presidencial para 2027. Tras superar las tensiones internas con el camporismo por la conducción del PJ bonaerense, el mandatario provincial inició una hiperactividad política que incluye el lanzamiento del Movimiento Derecho al Futuro en CABA y desembarcos estratégicos en Córdoba. Esta decisión responde a una lectura compartida en su entorno: el desgaste en la imagen de Javier Milei, potenciado por controversias recientes y una economía que no repunta, ofrece una "ventana de oportunidad" para consolidar una alternativa.
La estrategia de apertura: el modelo "Lula"
Al igual que Sergio Massa, con quien mantiene contactos reservados frecuentes, Kicillof apuesta por un esquema similar al que utilizó Lula Da Silva en Brasil: una coalición amplia que incluya sectores del centro, el radicalismo y fuerzas provinciales. Sin embargo, el Gobernador ha fijado límites estrictos para evitar que la amplitud se convierta en un "rejunte". Entre sus condiciones innegociables figuran la renegociación de la deuda con el FMI, cambios profundos en el Poder Judicial y una contrarreforma laboral que proteja el financiamiento de la ANSES.
Diferenciación de Alberto Fernández y el rol de Cristina
En el entorno de la Gobernación son tajantes: el objetivo es construir una "agenda de futuro" que se despegue de la experiencia de Alberto Fernández, a la que asocian con la valoración negativa del peronismo actual. "No hay dónde volver, el mundo es otro", definen sus colaboradores, descartando cualquier tipo de nostalgia por el 2015. Respecto a Cristina Kirchner, la postura es de respeto histórico pero autonomía política; Kicillof no "bajará su cuadro", pero busca una identidad propia que le permita hablarle a un electorado despolitizado o desencantado.
El tablero electoral y la preocupación de Milei
La aceleración de Kicillof no pasa desapercibida para La Libertad Avanza. Los libertarios siguen de cerca la posibilidad de que el Gobernador decida desdoblar las elecciones en la Provincia de Buenos Aires, una herramienta táctica que obligaría a candidatos como Diego Santilli o Sebastián Pareja a adelantar sus tiempos de campaña. Para los lectores de Rojas y la zona núcleo, este movimiento anticipa un 2026 de alta intensidad política, donde la gestión provincial buscará mostrarse como el contrapeso directo al modelo nacional.

