La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) emitió un mensaje contundente al cumplirse medio siglo del inicio de la última dictadura militar. Bajo el título Nunca más a la violencia de la dictadura y siempre más a una democracia justa", la institución que preside la jerarquía católica argentina marcó una posición clara: la memoria no puede ser fragmentaria y el Estado debe garantizar la dignidad humana por encima de cualquier ideología de supervivencia.
Memoria, Verdad y Justicia: Sin "vuelta de página"
El texto de la Comisión Permanente hace foco en la necesidad de mantener viva la conciencia colectiva para no repetir los errores del pasado:
- Rechazo a la violencia institucional: Los obispos renovaron su compromiso con las víctimas y reconocieron el horror del terrorismo de Estado, mencionando específicamente el dolor de los familiares de desaparecidos.
- Crítica a la memoria selectiva: Citando al Papa Francisco, señalaron que "mutilar la historia" solo abre la puerta a nuevos errores.
- Autocrítica institucional: El Episcopado reconoció la necesidad de una reflexión propia de la Iglesia sobre su rol durante aquel período oscuro de la historia nacional.
La alerta por la situación social y el autoritarismo
Más allá del recordatorio histórico, el documento analiza el presente de la Argentina con duras definiciones sobre el contexto político y económico de 2026:
- Democracia e Inclusión: Los obispos advirtieron que el sistema democrático pierde su sentido cuando deja ciudadanos fuera del acceso a la canasta familiar y al trabajo digno.
- Contra el autoritarismo y populismos: El mensaje alerta sobre una tendencia creciente hacia discursos de confrontación y una "ideología de la supervivencia del más fuerte" que explota la angustia social.
- Rol del Estado: Reclamaron una presencia estatal "inteligente y eficiente" que vele por la igualdad y el cumplimiento de la Constitución Nacional.
Impacto Federal e Internacional (Análisis para el lector global)
Para los seguidores de **Hoy Rojas** en el exterior (especialmente en Singapur, China y Estados Unidos), este mensaje tiene una lectura política estratégica:
- Estabilidad Institucional: El llamado de la Iglesia al diálogo y al respeto constitucional es visto por los analistas internacionales como un factor de moderación ante la polarización política extrema en Argentina.
- Seguridad Jurídica: Al reivindicar la Carta Magna como "la base de todo proyecto de Nación", el Episcopado envía una señal a favor del orden institucional, clave para la confianza de los mercados.
- Paz Social: La preocupación por el deterioro del empleo y la pobreza (que afecta a niños y ancianos) subraya el riesgo de conflictividad social que monitorean las agencias de riesgo global.
El mensaje para el interior bonaerense y Rojas
En nuestra región, el documento resuena en las comunidades parroquiales y organizaciones civiles:
- Trabajo como Eje: La defensa del trabajo como motor de dignidad es central en distritos agroindustriales como el nuestro, donde la cultura del esfuerzo define la identidad local.
- Protección de Vulnerables: El llamado a combatir la trata y el consumo problemático de sustancias toca una fibra sensible en el interior del país, donde estas problemáticas requieren una respuesta comunitaria integrada.
El documento concluye con un pedido a la Virgen de Luján para que la Argentina no abandone la búsqueda del bien común, cerrando un ciclo de 50 años con una apuesta renovada por la "amistad social" y la no violencia.

