La Unión Industrial Argentina (UIA), presidida por Martín Rapallini, rompió el silencio tras la apertura de sesiones ordinarias con un comunicado cargado de definiciones políticas y datos económicos. Bajo el lema histórico de su fundador, Carlos Pellegrini, la entidad expresó su "profunda preocupación" por la caída de la actividad y la presión fiscal, marcando una clara distancia de las acusaciones de Javier Milei contra el "círculo rojo" empresarial.
Radiografía de un sector en crisis
El texto se publicó luego de una reunión clave con las uniones industriales del Norte Grande, donde se expusieron las dificultades de las provincias más postergadas:
- Situación de las PyMEs: Advirtieron que las pequeñas y medianas empresas enfrentan un combo de bajo nivel de actividad, falta de financiamiento y caída del empleo.
- Realidad del Norte: La región (que abarca 10 provincias) tiene la cuarta parte de la población pero el peor poder adquisitivo del país, con una inversión privada insuficiente que deriva en un elevado empleo público.
- Proceso de adaptación: La UIA señaló que la transición económica no es "ni homogénea ni inmediata", exigiendo medidas que alienten la producción durante el cambio de modelo.
Cifras que defienden la actividad
Para contrarrestar las críticas oficiales, la organización detalló el aporte estratégico de las fábricas al país:
- PBI y Recaudación: La industria produce el 19% del Producto Bruto Interno y aporta el 27% de la recaudación fiscal total.
- Fuerza laboral: Genera 1.200.000 empleos directos y moviliza otros 2.400.000 indirectos. En total, más de 3,6 millones de familias dependen del sector.
- Divisas: Destacaron la capacidad instalada para agregar valor y generar las exportaciones que el país necesita para estabilizar su moneda.
Respaldo al empresario y pedido de respeto
Uno de los puntos más tensos fue la defensa del rol del inversor privado frente a los calificativos de "prebendarios" utilizados por el Ejecutivo:
- Deslindar responsabilidades: La UIA afirmó que el empresario no diseñó el marco económico previo ni es responsable de las distorsiones estructurales de las últimas décadas.
- Condición para el desarrollo: “El respeto es condición básica. Respeto hacia quienes producen, invierten y generan empleo”, sentenció la entidad en respuesta a los agravios.
- Coincidencias: A pesar del cruce, reconocieron como positivo el equilibrio fiscal, la baja de la inflación y la modernización del marco laboral.
En Rojas, donde el entramado industrial está íntimamente ligado al valor agregado del agro, las palabras de la UIA resuenan con fuerza. Las empresas locales, que enfrentan los mismos desafíos de competitividad y costos logísticos mencionados en el comunicado, observan con atención si el Gobierno recogerá el guante para iniciar una agenda de reducción de distorsiones impositivas.

