Bajo la premisa innegociable de mantener el superávit financiero, el presidente Javier Milei aplicó un torniquete casi total sobre los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) durante el inicio de 2026. Según datos oficiales procesados al 22 de febrero, los giros hacia los estados subnacionales han sido prácticamente nulos, repitiendo la tendencia de un enero donde la ejecución apenas alcanzó el 7,6%.
Esta estrategia de sub-ejecución deliberada permite que los fondos que deberían auxiliar a las provincias ante emergencias o desequilibrios queden en las arcas del Tesoro Nacional, funcionando como una de las principales "anclas" para los indicadores positivos que exhibe el Ministerio de Economía.
Cifras de un reparto selectivo
El análisis del comportamiento fiscal revela cómo se gestionaron estos recursos durante el último año y lo que va del corriente:
- Retención récord: Durante el ejercicio 2025, el Gobierno Nacional distribuyó solo el 21,9% del fondo total, reteniendo la cifra de $740.536 millones.
- Ejecución en 2026: En enero se repartieron apenas $7.000 millones, destinados exclusivamente a Chubut ($4.000 millones) y Corrientes ($3.000 millones), mientras el resto de las jurisdicciones no recibió fondos.
- Comparativa histórica: La gestión actual se ubica muy lejos de los niveles de 2023, cuando se distribuía casi el 78% de los fondos disponibles para las provincias.
Premios y castigos en la negociación política
La distribución de los ATN, al ser discrecional, ha funcionado como un termómetro de la relación política entre la Casa Rosada y los gobernadores:
- Los más beneficiados (2025): Tucumán lideró el ranking con $35.000 millones tras el alineamiento del gobernador Jaldo. Le siguieron Misiones, Entre Ríos y Salta con $19.000 millones cada una.
- Los postergados: Distritos opositores como La Rioja, Formosa y Tierra del Fuego se mantuvieron con "giros cero".
- Provincia de Buenos Aires: Solo recibió $10.000 millones, los cuales tuvieron un destino específico para la emergencia climática en Bahía Blanca.
Impacto en los municipios
Para distritos como Rojas y sus pares bonaerenses, el freno en los ATN genera un efecto dominó. Al no recibir estos fondos de emergencia, la Provincia ve limitada su capacidad para asistir a los municipios ante desastres naturales o baches financieros estacionales, obligando a las administraciones locales a extremar la austeridad y depender exclusivamente de la recaudación propia y la coparticipación automática.
Este esquema de "caja cerrada" en la Casa Rosada se aceleró drásticamente en diciembre pasado durante las negociaciones por el Presupuesto 2026, confirmando que el envío de recursos sigue estrechamente ligado al apoyo legislativo en el Congreso.

