En el marco de una temporada con intenso movimiento turístico, la Provincia de Buenos Aires consolidó su presencia en las rutas a través del Operativo de Sol a Sol. Con un despliegue que abarca la Costa Atlántica, el AMBA y el interior provincial, las autoridades informaron que ya se han realizado 83.318 fiscalizaciones vehiculares con el objetivo de reducir la siniestralidad vial.
El ministro de Transporte bonaerense, Martín Marinucci, destacó que la prioridad del Estado es la prevención: “Nuestro objetivo no es recaudar, sino prevenir y cuidar la vida”, afirmó al presentar los datos oficiales del despliegue territorial.
Los números del operativo
Los controles, realizados en conjunto con AUBASA y la Agencia Nacional de Seguridad Vial, arrojaron los siguientes resultados estadísticos:
- Testeos de alcoholemia: Se realizaron 80.274 exámenes a conductores.
- Positividad: Se detectaron 900 casos positivos, lo que representa una tasa del 1,12%.
- Infracciones graves: Se procedió a la retención de licencias por conductas de riesgo, detección de documentación apócrifa y exceso de ocupantes.
- Situaciones de peligro: Se identificaron traslados irregulares de personas en las cajas de camionetas, una práctica de alto riesgo común en zonas de playa.
Tecnología y vigilancia inteligente
Una de las novedades de esta edición del operativo es la incorporación de herramientas tecnológicas de última generación para fortalecer la capacidad operativa:
- Inteligencia Artificial: Se utilizan sistemas de detección con IA para identificar maniobras peligrosas de forma automática.
- Transparencia: El personal cuenta con bodycams (cámaras corporales) para registrar los procedimientos y garantizar la seguridad tanto del agente como del ciudadano.
- Operativos Dinámicos: Además de las postas fijas, se realizan megaoperativos móviles que rotan según el flujo del recambio turístico.
Impacto en el interior
Aunque el foco suele estar en las rutas hacia el mar, el operativo mantiene una fuerte presencia en el interior bonaerense, incluyendo corredores viales que atraviesan nuestra región. La vigilancia en los accesos y destinos de cercanía busca asegurar que el regreso a casa sea tan seguro como la partida, reforzando la educación vial como pilar de la política pública.

