25/2/2026 | 10:21         
REGION-PROVINCIA
Impacto en Lincoln: confirmaron la quiebra de ARSA y 180 familias pierden su sustento
La empresa producía los yogures y postres de la marca SanCor. Tras el fracaso del concurso preventivo, la Justicia ratificó el cierre definitivo de la planta bonaerense y la de Córdoba, dejando a casi 380 personas en la calle.
Impacto en Lincoln: confirmaron la quiebra de ARSA y 180 familias pierden su sustento

Lo que comenzó como una crisis financiera en 2023 ha terminado en el peor de los escenarios. La Justicia confirmó la quiebra de Alimentos Refrigerados Sociedad Anónima (ARSA), la firma encargada de elaborar productos emblemáticos como Shimy, Sancorito, Sublime y los clásicos flanes caseros de SanCor. La medida ratifica el cese total de operaciones en la planta de Lincoln, afectando directamente a 180 familias bonaerenses.

La caída de ARSA no solo impacta en la producción, sino también en una red logística que incluía 165 distribuidores y abastecía a más de 70.000 comercios en todo el país.

Las claves de la caída definitiva

El proceso judicial, liderado por el magistrado Federico Güerri del Juzgado Comercial 29, expuso las razones del colapso:

  • Fracaso del concurso: La empresa no logró llegar a un acuerdo con sus acreedores tras el concurso iniciado en abril de 2024.
  • Deuda acumulada: ARSA arrastraba deudas millonarias con proveedores, transportistas y empleados, quienes sufrían atrasos salariales y suspensiones desde hace más de dos años.
  • Factores económicos: La compañía atribuyó su quiebra a la caída del consumo masivo, la inflación en los insumos y las políticas de control de precios aplicadas anteriormente.

Desguace y reclamos laborales

Con la quiebra confirmada, el panorama para los trabajadores despedidos es de total incertidumbre:

  • Retiro de maquinarias: La Justicia ya autorizó a otras empresas a retirar la maquinaria que habían otorgado a ARSA bajo contratos de leasing u otros formatos.
  • Conflicto por indemnizaciones: Gran parte de los 380 operarios (entre Lincoln y la planta de Monte Cristo, Córdoba) ya han iniciado demandas judiciales para intentar cobrar sus indemnizaciones adeudadas.
  • Impacto en Lincoln: Para una ciudad como Lincoln, la pérdida de 180 puestos de trabajo industriales representa un golpe durísimo a la economía local y al consumo interno del partido.

La planta de Lincoln fue durante décadas un motor productivo de la zona. Hoy, el predio queda en silencio mientras los extrabajadores esperan que el remate de bienes o la liquidación de activos permita cubrir, al menos, una parte de sus haberes devengados.