Un viaje que pudo terminar en tragedia se convirtió en un rescate histórico gracias al compromiso civil. Una adolescente de 15 años fue rescatada por Gendarmería Nacional en el kilómetro 152 de la Ruta 9, a la altura de Río Tala, cuando dos adultos intentaban trasladarla hacia la frontera con Perú para utilizarla como "mula" en el tráfico de estupefacientes.
El micro había partido desde la zona de Once (CABA) con destino a Jujuy. La maniobra fue descubierta por un pasajero que, tras observar comportamientos extraños, decidió no mirar hacia otro lado y alertó a las autoridades.
Los detalles que encendieron la alarma
El testigo clave relató escenas que le resultaron profundamente sospechosas y que fueron fundamentales para la investigación judicial:
- Comportamiento inapropiado: El pasajero notó que un hombre adulto viajaba “a los besos” con la joven, quien aparentaba ser mucho menor.
- Intento de ocultamiento: La adolescente vestía gorra y capucha, y los adultos (un hombre y su madre) evitaban constantemente que se le viera el rostro.
- Presión psicológica: El testigo declaró que el hombre ejercía una presión física y verbal constante para que la chica no hablara con nadie.
El operativo y el estado de la víctima
Al interceptar el colectivo, los efectivos de Gendarmería se encontraron con un escenario desgarrador que confirmó las sospechas del denunciante:
- Sin registros: La adolescente no figuraba en la lista de pasajeros, no tenía pasaje, equipaje ni documentos de identidad.
- Sedación: Los agentes describieron que la joven presentaba un “cuadro de somnolencia aguda”, producto de sustancias que le habrían suministrado para mantenerla dócil.
- Identidad falsa: Debido a la confusión, la joven dio nombres falsos e incluso mostró un certificado de discapacidad ajeno antes de confesar su verdadera edad y situación.
Engaño, amenazas y prisión preventiva
La víctima, quien vivía en situación de calle, reveló que le habían prometido dinero, una casa y un auto en Perú a cambio de transportar droga. Sin embargo, cuando intentó arrepentirse, comenzaron las amenazas.
La Cámara Federal porteña confirmó el procesamiento con prisión preventiva para los imputados (J. J. M. E. y E. M. E. C.) bajo la carátula de trata de personas agravada. Los jueces destacaron que la denuncia espontánea del pasajero fue el eslabón necesario para desarticular este intento de explotación.

