El escenario económico para este 2026 presenta un nuevo obstáculo: el límite del crédito familiar. Según un informe de la gerencia de estudios financieros del Banco Provincia, el alto nivel de endeudamiento de los hogares argentinos está dejando de ser un motor del consumo para transformarse en un ancla que profundizará la recesión.
La "Radiografía de la mora": los más pobres, los más afectados
El trabajo técnico, titulado “Radiografía de la mora de las familias”, revela una brecha alarmante en el cumplimiento de los pagos según el nivel de ingresos y el tipo de entidad acreedora:
- Entidades No Financieras (ENF): El nivel de retraso en billeteras virtuales y financieras no reguladas trepa al 24,6%, duplicando la media del sistema tradicional.
- Relación con los ingresos: Cuanto menor es el crédito (y presumiblemente menores los ingresos del deudor), mayor es el atraso. 1 de cada 5 créditos menores a un millón de pesos está en mora.
- Grandes deudores: En los créditos superiores a 10 millones de pesos, la irregularidad cae a la mitad (1 de cada 10).
De "ingreso suplementario" a trampa financiera
Durante 2024 y 2025, muchas familias utilizaron las tarjetas y préstamos personales para moderar la caída de su poder adquisitivo. Sin embargo, el informe advierte que esa dinámica se ha agotado:
- Repago de deudas: Si el salario real llegara a recuperarse este año, los pesos extra no irán al consumo de bienes, sino a "repagar deudas viejas".
- Freno al crecimiento: Con una base de deudores saturada y tasas de interés aún elevadas, el margen para seguir financiando el consumo mediante deuda es casi nulo.
- Impacto social: Hay 20,5 millones de personas con deudas activas, muchas de ellas atrapadas en intereses usurarios de financieras con poca regulación estatal.
Conclusión para 2026
La sostenibilidad del consumo como motor de la actividad económica dependerá exclusivamente de una mejora genuina del salario real y de una baja sostenida en las tasas de interés. Sin estos dos factores, el sobreendeudamiento de los sectores más vulnerables seguirá deprimiendo la demanda interna, afectando directamente al comercio de cercanía y a las economías regionales.

