20/2/2026 | 11:01         
ARGENTINA-MUNDO
Tensión en Fate: denuncian que la planta sigue cerrada con candados pese a la conciliación obligatoria
Alejandro Crespo, titular del SUTNA, denunció que los trabajadores no pudieron ingresar a retomar sus tareas. La empresa asegura que reabrirá cuando se verifiquen "condiciones de seguridad".
Tensión en Fate: denuncian que la planta sigue cerrada con candados pese a la conciliación obligatoria

La tregua dictada por los gobiernos nacional y provincial en el conflicto de Fate parece no haber llegado a las puertas de la planta de San Fernando. Este viernes, en el primer día hábil tras la medida oficial, los operarios se encontraron con los portones cerrados y candados que impidieron el ingreso del personal que debía reincorporarse tras el receso vacacional.

Alejandro Crespo, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), encabezó la protesta en el ingreso al predio y fue tajante: “Lo que encontramos fue un candado cuando la fábrica dijo que está dispuesta a cumplir con la conciliación. La puerta está cerrada”.

El reclamo del gremio y la postura de la empresa

El conflicto se mantiene en un punto muerto debido a las interpretaciones cruzadas sobre cómo debe aplicarse la normativa laboral:

  • Permanencia en el predio: Los trabajadores decidieron quedarse en las inmediaciones y dentro del predio para garantizar que no se produzca el vaciamiento de la fábrica. "Si nos vamos de la fábrica, ¿qué va a ocurrir?", cuestionó Crespo.
  • Continuidad laboral: El gremio exige que la empresa presente un proyecto serio para mantener los 1.000 puestos de trabajo, más allá de la "pausa formal" que implican los 15 días de conciliación.
  • Versión de Fate: A través de un comunicado, la compañía de la familia Madanes Quintanilla sostuvo que acatará la medida, pero que la reapertura efectiva está supeditada a que se verifiquen las "condiciones técnicas y de seguridad imprescindibles" en la planta.

Un escenario de incertidumbre

Mientras la conciliación obligatoria debería retrotraer la situación al estado previo a los 920 despidos, en la práctica la producción sigue paralizada. Desde el sector empresarial insisten en que los fondos para las indemnizaciones están disponibles para quienes deseen cobrarlas, reforzando la idea de que el cierre definitivo sigue en pie.

Por su parte, operarios con décadas de antigüedad, como Sebastián Tesoro, expresaron la angustia que reina en las familias de Virreyes: "Nos van a sacar muertos de la planta, no tenemos nada que perder". La mirada está puesta ahora en las carteras de Trabajo de Nación y Provincia para ver si intervienen ante el incumplimiento denunciado por el sindicato.