El presidente Javier Milei dio un paso trascendental en su política exterior al anunciar formalmente la participación de Argentina en el Consejo de Paz, el organismo internacional que Donald Trump lanzó para disputar el liderazgo de la ONU en la resolución de conflictos. Durante su discurso, Milei ofreció la colaboración de los Cascos Blancos para actuar en la Franja de Gaza.
Ante líderes de 56 naciones, el presidente argentino bromeó con el primer ministro húngaro Viktor Orbán y recibió elogios públicos de Trump, consolidando su imagen como el principal aliado de la nueva administración republicana en el Hemisferio Sur.
Defensa de valores y preparación para la paz
Milei utilizó su intervención para fijar la postura de la "nueva Argentina" frente a los conflictos globales, utilizando frases de fuerte impacto:
- Alineamiento total: "Defendemos de forma inclaudicable el derecho a la vida, la libertad y la propiedad", definió el mandatario al explicar su adhesión al nuevo organismo.
- Diplomacia de riesgo: Milei sostuvo que "la buena voluntad no alcanza" y que Argentina cree en una diplomacia que asume riesgos para liderar la paz.
- Máxima latina: El mandatario citó la frase "Si vis pacem, para bellum" (Si quieres la paz, prepárate para la guerra), justificando el apoyo a las fuerzas de estabilización que Trump planea desplegar en Medio Oriente.
¿Cuál sería el rol de los Cascos Blancos en Gaza?
El ofrecimiento de Milei implica que el cuerpo de asistencia humanitaria de la Cancillería argentina podría intervenir en el escenario posterior a la ofensiva militar en Gaza:
- Fuerza de estabilización: Los representantes argentinos trabajarían en la zona para asegurar la situación humanitaria tras el alto el fuego.
- Antecedentes: Los Cascos Blancos, que dependen de la cartera del canciller Pablo Quirno, ya han sido desplegados en escenarios críticos como Haití e Irak.
- Misión humanitaria: Su labor se centra en la asistencia en desastres y conflictos, fortaleciendo el voluntariado y el desarrollo sostenible en zonas de crisis.
Este anuncio marca un distanciamiento definitivo de la política de neutralidad y de los protocolos habituales de la ONU, situando a la Argentina en el corazón de la nueva estrategia de seguridad global diseñada por la Casa Blanca.

