La noticia que sacude al sector industrial se confirmó de manera exclusiva a través de la Agencia DIB: la histórica empresa Fate S.A.I.C.I. cierra definitivamente sus puertas en Argentina. Tras meses de parálisis productiva, un conflicto sindical agudizado y un contexto económico desfavorable, la firma controlada por Javier Madanes Quintanilla decidió poner fin a una historia que comenzó en 1940.
Este miércoles, el personal administrativo recibió la orden de no concurrir a sus puestos, mientras que la planta de San Fernando —la más grande del país— permanecía inactiva desde hace un mes. La caída de la demanda interna y la presión de los productos importados terminaron por sepultar la competitividad de la fábrica nacional.
Las razones detrás del cierre
La crisis que derivó en este desenlace combina factores macroeconómicos y disputas internas que se volvieron insostenibles:
- Apertura de importaciones: El ingreso de neumáticos extranjeros, principalmente de China, con precios hasta un 40% menores a los locales. En mayo de 2024 se alcanzó un récord histórico de casi 870.000 unidades ingresadas en un solo mes.
- Conflicto con el SUTNA: Una relación extremadamente tensa con el sindicato conducido por Alejandro Crespo, marcada por asambleas, paros y acusaciones cruzadas de "lock-out patronal".
- Recesión y costos: El desplome del mercado automotriz y el encarecimiento de insumos estratégicos como el caucho y el acero, agravados por aranceles de importación.
- Capacidad ociosa: El rubro de caucho cerró 2025 con una caída del 22%, operando a apenas un tercio de su capacidad instalada, niveles comparables a la crisis de 2001.
Un legado de ocho décadas que llega a su fin
La desaparición de Fate no es solo una pérdida de puestos de trabajo, sino el fin de un emblema de la sustitución de importaciones en Argentina:
- Inicios: Fundada en 1940 en Saavedra, comenzó produciendo telas impermeables y bandas de rodamiento.
- Expansión: En 1963 inauguró la planta de San Fernando, convirtiéndose en el principal proveedor de equipo original para las terminales automotrices del país.
- Actualidad: En los últimos dos años, la firma ya había reducido su dotación de operarios a la mitad mediante despidos y retiros voluntarios, intentando infructuosamente un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC).
La situación de Fate enciende las alarmas en sus competidoras directas, Pirelli y Bridgestone, que enfrentan desafíos similares. El cierre deja un vacío en la cadena de suministros local y plantea un futuro incierto para las familias de los 5.000 trabajadores que, de forma directa o indirecta, dependían de la actividad del neumático en el país.

