El Tribunal en lo Criminal Nº 1 de Pergamino, integrado por los jueces Marcela Santoro, Guillermo Burrone e Ignacio Uthurry, condenó a un sujeto de 46 años a la pena de diez años de prisión de cumplimiento efectivo. Se lo halló responsable del delito de abuso sexual con acceso carnal, agravado por la convivencia y cometido de manera reiterada.
Los hechos, según se probó en el juicio, comenzaron cuando la víctima tenía apenas 9 años y convivía con el agresor, quien era la pareja de su madre. La dinámica de abusos se extendió durante varios años, aprovechando la asimetría de poder y el ámbito de intimidad doméstica que dificultaba la denuncia temprana.
Fundamentos de la condena
Para alcanzar el grado de certeza necesario, el tribunal se basó en una valoración integral de la prueba, destacando los siguientes puntos:
- Testimonio de la víctima: Los magistrados resaltaron que el relato fue coherente, persistente y sin contradicciones sustanciales a lo largo de todo el proceso.
- Informes técnicos: Los peritajes psicológicos resultaron concordantes con una situación traumática sostenida en el tiempo.
- Perspectiva de género y niñez: El fallo subrayó la importancia de analizar estos delitos atendiendo a las particularidades del ámbito intrafamiliar, donde el abuso de confianza es determinante.
La absolución de la madre
En el mismo proceso, la madre de la joven también llegó a juicio acusada como partícipe necesaria. Sin embargo, el tribunal resolvió su absolución por el beneficio de la duda. Según explicaron los jueces, no se logró recolectar prueba concreta y suficiente que demostrara que la mujer tenía conocimiento efectivo de lo que ocurría, primando así el principio de inocencia ante la falta de certezas.
Agravantes y medidas complementarias
Al momento de fijar la pena de 10 años, el tribunal consideró como agravantes la extensión temporal de los hechos y la corta edad de la víctima al inicio de los ataques. Como atenuante, se tomó en cuenta la falta de antecedentes penales del imputado. Además de la prisión, la sentencia dispuso:
- Registro Genético: La incorporación del perfil de ADN del condenado al registro de autores de delitos contra la integridad sexual.
- Programas de abordaje: La inclusión del sujeto en programas penitenciarios específicos para tratar conductas violentas y sexuales.
La acusación estuvo a cargo del fiscal Nelson Mastorchio y la instructora María José Suárez, mientras que la defensa de ambos imputados fue ejercida por el abogado Lisandro Gargulinski.

