La pulseada entre el sindicalismo y el Gobierno Nacional llegó a una definición técnica. La CGT confirmó la realización de un paro general para la jornada en la que la Cámara de Diputados debata la reforma laboral. Si bien el oficialismo busca sesionar este jueves, de existir demoras, la medida se trasladaría al miércoles 25 de febrero.
Omar Maturano, titular de La Fraternidad, fue el encargado de confirmar que el transporte será el eje central de la protesta. "Todo el transporte va a paralizar su tarea por 24 horas. Si el transporte no funciona, no se puede movilizar ni desmovilizar", sentenció el dirigente ferroviario, asegurando que el impacto será total en las grandes urbes.
El mapa de servicios afectados
Con la adhesión confirmada de los principales gremios del sector, el cronograma de servicios para el día del paro quedará suspendido de la siguiente manera:
- Colectivos (UTA): No habrá servicio de corta, media ni larga distancia durante toda la jornada.
- Trenes: La adhesión de La Fraternidad y la Unión Ferroviaria garantiza que no circulará ninguna formación de pasajeros ni de carga.
- Vuelos: La participación de los sindicatos de pilotos y personal aeronáutico provocará cancelaciones y reprogramaciones masivas en todos los aeropuertos del país.
- Subtes y Premetro: En la Ciudad de Buenos Aires, el servicio estará totalmente interrumpido.
Internas en la conducción de la central
Pese a la unidad en la medida de fuerza, el anuncio dejó al descubierto las diferencias estratégicas dentro de la central obrera. Mientras que Maturano presionó para que la CGT evalúe un plan de lucha más agresivo, incluyendo posibles paros de 48 horas o por tiempo indeterminado, desde el riñón del triunvirato prefieren la cautela.
El secretario gremial, Osvaldo Lobato, marcó distancia con la idea de una huelga por tiempo indeterminado: "Eso no está en el ADN de estos dirigentes", afirmó. Sin embargo, remarcó que el objetivo es "poner a la gente en la calle" para mostrar el descontento social, aunque en esta oportunidad la modalidad oficial sea "sin movilización" para priorizar el vaciamiento de los lugares de trabajo.
La huelga busca ser una demostración de fuerza ante un Congreso que se encamina a votar cambios profundos en la legislación laboral, especialmente tras la polémica por el recorte en el pago de las licencias por enfermedad.

